Economía social en América Latina

Eduardo Castillo Gálvez

En la actualidad, se ha desarrollado un serio debate acerca de las alternativas al desarrollo capitalista neoliberal dominante. Este cuestionamiento parte del análisis de los procesos capitalistas a largo plazo, así como los conceptos dominantes sobre ‘desarrollo’ y ‘progreso’ impuestos en décadas anteriores. Ante ello, el filósofo Karl Polanyi, analiza el rumbo de la sociedad, respecto a la manera de realizar ‘economía’ y al mismo tiempo, determina el significado real que se da al término ‘económico’ en las varias ramas de las ciencias sociales.

El análisis de Polanyi identifica dos postulados. El primero constituye la ‘economía formal’, y trata sobre la relación medios-fines, es decir, la realidad lógica entre las necesidades de los individuos infinitas y los recursos limitados, lo cual se traduce en una economía de mercado. El segundo constituye el postulado de la economía substancial, el cual defiende el proceso de interacción entre el hombre y la naturaleza. El significado substantivo de ‘económico’ o economía substancial propone un intercambio entre el medio ambiente y el medio social, en la medida en que el intercambio satisfaga las necesidades materiales de los individuos.

Bajo este contexto, se presenta la noción de la economía social como alternativa de una construcción social de producción, intercambio y cooperación sustentadas en la cooperación territorial. Al referirnos a este tipo de economía, se plantea la necesidad de la incorporación de la solidaridad en la práctica y teoría de la ciencia económica, es decir, se debe operar en las fases del ciclo económico (producción, circulación, consumo y acumulación). Pues, el valor básico de la economía es la solidaridad.

Según José Coraggio, la economía social posee dos significados. Por un lado, un sistema económico que asegura la base material que se integra en una sociedad justa; y, por otro lado, un proyecto de acción colectiva (proyecto socio-político) que se dirige a contrarrestar las tendencias sociales negativas del sistema hegemónico (economía de mercado) con la perspectiva de construir un sistema alternativo.

En América Latina, la economía social constituye una escuela de pensamiento por rescatar las formas de solidaridad para hacer ‘economía’. Adicional a lo anterior, en esta región, se registra prácticas, debates y discursos relacionados a: economía popular y solidaria, economía de la solidaridad, economía comunitaria, economía del trabajo, entre otras. Esto se debe a factores interrelacionados como: primero, el ‘fracaso’ del modelo neoliberal para resolver las necesidades de la sociedad y la incapacidad del Estado para poder atender esas necesidades; segundo, la participación de movimientos sociales en la implementación de modelos y estratégicas económicas contra-hegemónicos, dando así la posibilidad de convergencias ideológicas; y por último, la adopción de formas no capitalistas de organización económica que son: cooperativas, organizaciones comunitarias, empresas públicas y asociativas.