Piden entubar agua del canal de riego Guanazán-Yuluc

César Correa

Barrio Uchucay y Parque Eólico Minas de Huascachaca, en la parroquia San Sebastián de Yuluc.

San Sebastián de Yuluc, cantón Saraguro, vive de la producción que se obtiene gracias al canal de riego Guanazán-Yuluc, que tiene más de 20 kilómetros de largo, a lo que hay que agregar la longitud correspondiente a las redes secundaria y terciaria. El caudal varía según las estaciones, en invierno se llena mientras que en este momento solo capta el 50% de su capacidad y hay ocasiones en las cuales se agota, precisamente cuando más se necesita el agua para mantener vivas las plantas. El canal es de tierra y en el trayecto se pierde mucha agua por las filtraciones.

“El sábado anterior con el profesional Gabriel Gonzalo Gómez hicimos una visita a San Sebastián de Yuluc, con la finalidad de recoger información necesaria para nuestras investigaciones. La tarde tenía un sol abrasador, aunque el día anterior se había producido sorpresivamente un fuerte aguacero. Avanzamos por las calles desiertas y casas con las puertas cerradas, hasta que llegamos a la iglesia y el parque, donde vimos a una señora a la que decidimos entrevistar”.

Muy jovial y extrovertida la señora Marina Fajardo de Armijos sostuvo una larga y animada conversación. Nació en el barrio Uchucay y vivió allí hasta que se casó, hace unos 40 años, entonces vino a vivir en la cabecera parroquial, domicilio de su esposo. Tiene 6 hijos que viven en Cuenca, menos la última, que se ha quedado en San Sebastián. De los radicados en Cuenca, todos están empleados y solamente una está además cursando estudios universitarios, siguiendo Administración Financiera. Doña Marina y su esposo se contagiaron de COVID-19, recibieron medicamentos en Santa Isabel y permanecieron aislados en su casa, en la que por suerte se curaron. En la cabecera parroquial murieron 8 personas afectadas con el virus. De todas maneras los dos esposos se han vacunado, ya han recibido la tercera dosis y esperan la oportunidad para ponerse la cuarta.

Según doña Marina el principal producto de la parroquia es la cebolla, que se produce en grandes cantidades y se lleva a vender en Santa Isabel, provincia del Azuay, de donde los intermediarios la llevan a la Costa, a Cuenca y otras ciudades que se hallan más al norte. Los precios fluctúan según la estación, a la fecha está bajo, a USD 14 el quintal y se queja de que la semilla que están comprando es de mala calidad. Conversando de las necesidades de la población nos dice: «Lo que todos queremos es que se instale tubería para conducir toda el agua del canal, para que no se pierda en el camino y para poder llegar con facilidad a las parcelas. Desde la bocatoma hasta acá se necesita tubería de 50 cm de diámetro».

Doña Marina nos informa que existe escuela y colegio, pero no sabe el nombre del rector. Hay una carretera de tercer orden para ir a Guanazán, la población más cercana de la provincia de El Oro, a la que se puede llegar después de hora y media de viaje.

No sabe quiénes son los candidatos a prefecto ni a alcalde aunque comenta que «Jairo está sonando fuerte». Tampoco está bien informada acerca de los candidatos a vocales de la Junta Parroquial, pero ha oído que los más preferidos son Ronald Saca y Mariuxi Tocto.

Opiniones de Mariuxi Tocto

Ella tiene 30 años de edad, ha estudiado Derecho en la Universidad Nacional de Loja y espera graduarse de abogada en el presente mes de octubre, para lo que se presentará al examen complexivo.

Explicó que es indispensable e impostergable que se proceda a colocar tubería para que por ella corra el agua del canal de riego existente, la que se filtra en el recorrido es demasiada, por lo que se pierde de regar bastantes hectáreas de terreno, razón por la cual todo el pueblo está exigiendo que se haga esa obra.

Tiene varios proyectos que constan en su Plan de Trabajo, pero sus dos aspiraciones más fuertes son las de dotar a la población del servicio de agua potable y continuar con el adoquinado, lo que es posible porque se acabó de instalar el alcantarillado sanitario, gracias a que su padre, Antonio Tocto donó el terreno suficiente para la construcción de la laguna de oxidación.

Historia de la carretera

Por 1990 llegó a Loja una delegación de unos 6 moradores de San Sebastián de Yuluc, que fueron recibidos en una sesión del Consejo Provincial, dirigida por el prefecto Dr. José María Vivar Castro. Ellos dieron a conocer el absoluto abandono en el que se debatía la parroquia y la profunda decepción de sus habitantes entre quienes estaba fermentándose la idea de realizar gestiones para anexarse a la provincia de El Oro. Los consejeros provinciales les explicaron que el gobierno de León Febres Cordero había dejado al Consejo Provincial sin más partidas presupuestarias que las necesarias para pagar sueldos y salarios, no obstante pronto se les daría una respuesta de la obra que se emprendería a favor de la parroquia, para que el viaje no resulte infructuoso. A los pocos días el Consejo Provincial resolvió emprender en la apertura de una carretera desde el puente sobre el río Jubones hacia la cabecera parroquial, por administración directa, con su propio personal y haciendo remiendos para financiar el combustible. Los trabajadores del Consejo Provincial laboraron abnegadamente y para suerte de todos el tractor no sufrió daños de consideración, de modo que se logró abrir toda la corta carretera dentro del período del Dr. Vivar.

Esa carretera se ha rectificado, ensanchado y la están asfaltando debido a la instalación del Parque Eólico Minas de Huascachaca, a más de que en lugar del estrecho, precario, peligroso puente sobre el río Jubones, se ha construido otro moderno, ancho y seguro, lo que ha mejorado enormemente el intenso transporte de San Sebastián de Yuluc para comunicarse con Azuay, El Oro, Perú y Guayas. (I).