Desconfianza en la justicia

Efrén Sarango Palacios

La justicia está podrida,

me perdonan la franqueza,

la justicia da pereza

y lastima nuestra vida.

La justicia es a la carta,

es de quien tiene más plata,

la justicia mojigata

de sus mieles nos aparta.

La justicia “mano negra”

no es ninguna garantía,

es fatal, dice mi tía,

medio triste “caresuegra”

La justicia con sus jueces

nos sentencian por las huevas,

y peor si no les llevas

dinerito muchas veces.

La justica da vergüenza

por sus fallos y sentencias,

baila y reina la demencia

y total incompetencia.

La justicia es una espada

que cercena al más pendejo,

es un tema muy complejo

que merece una nalgada.

La justicia es para el pobre,

para el paria sin dinero,

para el simple pordiosero

que no tiene un triste “cobre”

Mientras tanto para el rico,

para el hombre de copete,

es un premio, es un chupete

que se va de pico en pico.

Si me robo una gallina

dos, tres años tras barrotes,

sin prebendas, del cogote,

sin comida y vitamina.

Si me robo dos millones,

con medidas cautelares

en la casa y familiares

disfrutando los “melones”.

Puede haber, es predecible,

que haya jueces imparciales,

muy correctos, ejemplares,

es decir, incorruptibles.

Puede haber, puede ser uno,

que sentencie sin presiones,

de los narcos y millones

que les muestran uno a uno.