Crisis y retos para el 2023

Luis Pineda

El año 2022 ha sido una etapa conflictiva y violenta para la mayoría de los ecuatorianos, y dadas las crisis que hemos vivido, el año 2023 se nos presenta con poca esperanza de que cambie la realidad. Por ello, el año nuevo debemos asumirlo como un momento de retos que debemos vivirlos con todo realismo de manera que podamos enfrentar las crisis y superarlas con investigación, análisis y compromisos en beneficio de la mayoría de las personas que habitamos nuestra querida patria.

Sin embargo, el proceso electoral donde se van a definir a las nuevas autoridades seccionales y la definición frente a la consulta popular, si bien son muy importantes, no deben distraernos de los problemas estructurales. Para profundizar esta realidad les presentamos un fragmento del análisis que realizan Marian Sola Álvarez, Lorena Bottaro, Bruno Fornillo y Gabriela Wyczykier en la investigación titulada “Transición socioecológica y desafíos societales: hacia un paisaje de alternativas”:

“Vivimos en el presente una crisis socioecológica y sistémica sin precedentes. La situación pandémica de la COVID-19 promovió y agudizó una serie de debates en torno de las causas que han podido incidir en la proliferación de la urgencia sanitaria. Los problemas que en retroalimentación y articulación dieron lugar a una crisis de mayor envergadura se han ido sedimentando a medida que el capitalismo se consolidó y expandió como modo de acumulación dominante.

Crisis ecológicas, energéticas, alimentarias, migratorias, económicas, profundizaron las injusticias sociales y ambientales, tornándose imperioso generar reflexiones y acciones contundentes para concitar un proceso de transición que pueda aportar a la discusión, reflexión y gestación de alternativas al modelo de desarrollo productivista preponderante en la mayoría de las sociedades en la actualidad. La aceleración del calentamiento global fruto del aumento exponencial de los gases de efecto invernadero en las últimas décadas  es  sin  dudas  uno  de  los  problemas  mayormente.

Los datos que la ciencia distingue para mostrar las consecuencias de este proceso sobre la vida humana y no humana en el planeta son contundentes y precisos.  Pero las acciones públicas en la mayoría de los países para contrarrestarlas son débiles y poco auspiciosas.

Ciertamente, uno de los principales causantes de la aceleración del calentamiento global es la producción y utilización de combustibles fósiles y, sin embargo, el consumo energético planetario resulta aun sumamente dependiente de esta clase de fuentes.

La  crisis  socioecológica  es  sistémica  y  por  lo  tanto  diversas  problemáticas,  como  apuntamos, requieren ser atendidas. En América Latina, la conceptualización y advertencia en gran parte de la literatura sobre el carácter de esta crisis se vincula fuertemente con la proliferación de proyectos de extracción y explotación de recursos naturales bajo una dinámica neoextractivista vinculada a los agronegocios, la megaminería, la producción de energía proveniente de fuentes fósiles, las megarrepresas, el acaparamiento de tierras, entre otras actividades de estas características.

En este escenario, la transición socioecológica se vislumbra como un campo de disputas de sentidos  en  la  generación  de  alternativas  societales  destinadas  a  lidiar  y  proponer  otras  la transición socioecológica es un concepto y proceso horizonte cuya finalidad mayor es favorecer una interrogación radical acerca del tipo de sociedad y los modelos de desarrollo que consensuemos para el futuro”.