La torcida Consulta Popular

César Correa

La pregunta número 1, relativa a la extradición, constituye una tremenda tomadura de pelo. En la propaganda oficial se induce a los ciudadanos a creer que con la reforma Constitucional que se propone, el Ecuador va a poder enviar al exterior, exportar, expulsar, a todos los reos de delitos «relacionados con el crimen organizado transnacional como el tráfico de drogas, tráfico de armas, trata de personas, blanqueo del producto del delito». Esto supone que existen estados que están prestos a recibir delincuentes extranjeros.

La pregunta constituye una tomadura de pelo a los ecuatorianos que concurran a las urnas con la creencia de que con la reforma propuesta el país podrá librarse de los delincuentes más peligrosos que están atentando contra la seguridad y sembrando el terror en las calles y otros lugares públicos. Pues eso es y será imposible porque no hay país en el mundo que tenga un gobierno que acepte que le lleven delincuentes de esa naturaleza. Precisamente en las relaciones internacionales se exige el pasaporte y en la mayoría de los casos la visa, a quienes necesitan pasar las fronteras, para que no ingresen personas indeseables. Todos los países tienen organismos y disposiciones especializadas en cerrar herméticamente las puertas no solo a los delincuentes, sino a los que llegan sin recursos económicos y sin posibilidades de subsistir dentro de su territorio. Todos conocemos que hay miles de ecuatorianos honrados y trabajadores que desean ingresar a EEUU y a España, y no los dejan entrar.

La extradición procedería en el caso de que algún ecuatoriano hubiera violado las leyes penales de un país, dentro del territorio de ese país, y luego hubiera venido a refugiarse en Ecuador, para evitar ser juzgado y sancionado. Si el país afectado desea que el reo sea expatriado, deberá solicitarlo al gobierno del Ecuador, como se contempla en los anexos a la pregunta 1. De aprobarse dicha pregunta los que delincan dentro del territorio ecuatoriano seguirán haciendo de las suyas, a menos que cambiemos de gobierno y venga otro que no los tolere, que los quiera perseguir con eficacia…

En la pregunta 3 se usa la ley del embudo. Los partidos existentes seguirán existiendo automáticamente, mientras los movimientos quedarán obligados a llenar fichas de afiliación y registrarse nuevamente en el Consejo Nacional Electoral. La funesta partidocracia resucitada por medio de esta trampa. El Partido Social Cristiano, CREO y 5 más no serán afectados por la reforma que se propone. Es una reforma legal con dedicatoria, inmoral, que merece un rotundo NO.