La cultura política de los lojanos es caótica y caduca

Luis Sivisaca Caraguay

La cultura política de los lojanos, en las últimas décadas, se caracteriza por ser caduca, dañina y atroz, porque para elegir a las autoridades seccionales de los GAD parroquiales, municipales, provinciales, Asambleístas y para presidente y vicepresidente de la República, el pueblo, no analiza a profundidad el perfil, la trayectoria política, coherencia ideológica, las ideas y propuestas, la moral y ética de los candidatos, antes de ir a sufragar y elegirlos.

Para nominar candidatos, son los caudillos o el grupo cerrado de los movimientos y partidos políticos, entre gallos y media noche, a dedo designan las candidaturas, sin contar con el respaldo popular. Eso ocurrió ahora en nuestra provincia.

Los actuales candidatos, de la provincia de Loja, a ser elegidos el 05 de febrero de 2023, en su mayoría han sido prefectos, alcaldes, concejales urbanos y rurales, presidentes y vocales de los GAD parroquiales y no hicieron nada para resolver la serie de problemas que persisten y viven, día a día, la ciudadanía lojana. No sirvieron al pueblo, más bien se sirvieron del pueblo. Lo sorprendente es que ahora son quienes dicen que serán los salvadores, debido a que resolverán los problemas y necesidades que están vigente por muchos años. Que falacia de estos politiqueros. Además, según investigaciones de medios de comunicación la mayoría de los candidatos tributan casi cero al Estado. ¿Será que están defraudando al fisco? ¿Será que no realizan ninguna actividad?  Sin embargo, si tienen dinero para desarrollar campañas millonarias con el fin de ganar.

Alrededor de la mayoría de candidatos están grupos de personas en calidad de “asesores”, que sólo tratan de pescar a río revuelto, en caso de que sea ganador el candidato, y obtener beneficios personales y no para dar el servicio a la colectividad.

Muchos de estos candidatos han estado en diferentes tiendas y banderas “políticas”. Según sus intereses son de izquierda, centro o de derecha; lo que les interesa es llegar al poder para explotar, enriquecerse y burlarse del pueblo. Han hecho mucho daño y provocado el atraso a la ciudad y provincia de Loja. Por ello, pueblo lojano aprendamos la lección y no elijamos a personas ineptas, ineficientes e inmorales. Muchos de los candidatos ni siquiera han sido presidente de curso en el Colegio, peor de una Organización social y comunitaria.

Lo más indignante es que ahora los candidatos recorren las calles, barrios y casas de la ciudad, que abrazan, besan, regalan dádivas, se suben a las tarimas a bailar, disque a hacer mitin político, con discursos vacíos, incoherentes, demagógicos, desconocedores de la realidad de los diferentes territorios de la provincia de Loja; a lo mucho enuncia los problemas que perciben desde su óptica y no desagregan el cómo resolverlos, ni tienen idea de los costos que estos implicarían.

Los recursos económicos que gastan los candidatos son del pueblo. Para esta ocasión el Estado ecuatoriano destinó 13 millones de dólares. Con este dinero mejor sería que se invierta en salud, educación, en infraestructura vial, de riego y producción, por citar ejemplos. Si desean hacer campaña que saquen de sus propios bolsillos.

Es urgente el cambio de la cultura política de los lojanos. Basta de tanta demagogia, engaños, burlas, abusos y corrupción de los politiqueros. Es momento que el pueblo, el mandante, las fuerzas vivas, con sus organizaciones sociales y comunitarias, analicen y debatan para construir un nuevo proyecto político que permita el cambio de estructura, visión y modelo de desarrollo, el implementar modelos alternativos de gestión interinstitucional, donde prime la participación del pueblo en la toma de decisiones; que impere la inclusión, equidad y justicia social; que prevalezca la identidad y soberanía cultural de los pueblos y comunidades; que predomine la soberanía y seguridad alimentaria; no se destruya los ecosistemas de páramos, manglares y la Amazonía con el extractivismo minero; se respete los derechos a la Naturaleza, al agua y a la vida, entre los principales aspectos. Deben surgir nuevos liderazgos desde las comunidades, en permanente control social desde las bases.

No es posible ni conveniente delegar a politiqueros para que administren las instituciones públicas del Estado ecuatoriano, en los diferentes niveles, puestos que no tienen principios ni ética para asumir estas grandes responsabilidades que el pueblo otorga.  Son quienes luego vulneran los derechos humanos de la población y de la Naturaleza; violan los principios, políticas y derechos consagradas en Constitución de la República del Ecuador vigente. Por ello, estos candidatos no merecen nuestro respaldo y voto.