Escases de argumentos en los debates del CNE

Numa P. Maldonado A.

Presento un corto comentario sobre los debates propuestos por el CNE, con carácter de obligatorios, entre los candidatos a prefectos y alcaldes del país, que ocurrieron durante los últimos fines de semana (8 y 15 de enero de 2023).

Lo Negativo: 1) cuestionario generalizado para todo el país, con pocas especificaciones para cada provincia. De autoría de cinco especialistas con títulos de cuarto nivel pero carente de por lo menos un representante del pueblo llano, el gran público receptor; 2) el papel principal del moderador fue velar fielmente por el cumplimiento del tiempo (una hora treinta minutos) para cada grupo de candidatos pero ignorar la réplica, el elemento más importante de cualquier debate; 3) tiempo de cerca de tres minutos para que cada candidato pueda responder el cuestionario común y una pregunta del contrincante, sin otra opción de respuesta que la simple enumeración de propuestas y muy poco para resaltar el asunto más importante:  el “cómo” realizarla; 4) De modo que la presentación clara del Plan de Gobierno de cada candidato, el principal objetivo del evento según el CNE, fue imposible cumplir.

Lo Positivo: 1) tuvo una buena receptividad nacional que permitió conocer los nombres, las figuras y el corto curriculum vitae de los candidatos; 2) informó, a grandes rasgos, el esbozo de las propuestas, mayoritariamente coincidentes; 3) facilitó una primera lectura para detectar el grado de responsabilidad de los expositores al presentarse como candidatos: un primer grupo, alrededor del 50 %, de irresponsables, porque asomaron a ojos vista como ineptos; y un segundo grupo, mejor equipado en el conocimiento de la realidad local y la posibilidad de mejorarla. Precisamente, con base en esta primera discriminación cualitativa, los electores, si somos responsables, deberíamos discernir a la hora de elegir por quién votar…

El siguiente paso (hablo para quienes están despojados de compromisos y no se han alineado a grupos de poder con pocos escrúpulos…), podría considerar las siguientes pautas de análisis: la formación ética y moral del candidato, grupo político al que pertenece, grado de preparación y experiencia,  calidad del grupo de cercanos colaboradores en caso de triunfar, “don de gentes” e inteligencia emocional, cualidades y formación  como líder ético… Especialmente,  analizar los posibles nexos del candidato con grupos delictivos (minería ilegal, narcotráfico, tráfico de personas, coyoterismo…) y otras mafias, que financian campañas políticas que  permiten hasta la compra del voto.

Según las encuestadoras serias, a dos semanas del evento electoral, hay un gran número de indecisos, aún cercano al 50 %, sin duda alguna, el grupo que definirá el futuro inmediato de país, particularmente de nuestra provincia: precipitarnos ciegamente a las tenebrosas manos de la narcopolítica, la violencia y el crimen organizado, o, decidirnos por el Gran Cambio. Cambio que procure mejores días para todos, bajo un clima de tranquilidad, equidad y bienestar.

PD. Felicito al número minoritario de los candidatos a Alcalde del cantón Loja y a Prefecto de la provincia (5/12: Dario Loja, César Rodriguez, Vladimir Eras, José Lucero y Max Iñiguez) que asistió al Debate organizado por la UTPL de los últimos días.