De la tierra lojana, surgieron voces que resonaron a lo largo del tiempo, trazando caminos de letras, melancolía, alegría y esperanza. Una de estas voces, eco de su herencia familiar y pulso de su propia alma, es Paulina Jaramillo Valdivieso.
El escenario literario lojano, conocedor de grandes figuras, abrazó con entusiasmo a Paulina, quien se inscribió en este cosmos literario a través de sus versos y narraciones. Nacida en el seno de una familia donde las letras fluían con naturalidad, especialmente de su padre, el renombrado poeta Alfredo Jaramillo Andrade, Paulina encontró en las palabras no solo un refugio sino una pasión.
Su trayectoria literaria, que arrancó con “Mitos que madrugan al sol”, refleja vivencias personales entrelazadas con un legado cultural andino. Más allá de las páginas, sus recuerdos plasman la relación con su padre, la prematura partida de su madre, y el universo artístico en el que creció, flanqueada por figuras de la literatura, pintura y escultura. Su infancia, marcada por estas circunstancias, la configuró como una observadora atenta del mundo, una mujer con un corazón lleno de sensibilidad y un espíritu resiliente.
A lo largo de su vida, Paulina no solo dejó huella en el ámbito literario. Es una figura multifacética: gestora cultural, psicorehabilitadora, educadora especial, con estudios en Psicoterapia Familiar Sistémica y en música. Ha sido la cabeza de la Unidad de Cultura del Municipio de Loja y la fuerza motriz detrás del Centro Cultural “Alfredo Mora Reyes”.
No solo su pluma, sino también su voz, ha sido un referente en Loja. Durante casi dos décadas, su programa radial «Escenario», ha sido el puente entre lojano y la cultura, acercando las artes a la cotidianidad de los oyentes. Una iniciativa que brotó de la curiosidad y pasión por comunicar.
Paulina Jaramillo Valdivieso es, en esencia, un compendio de Loja: su historia, su cultura y su gente. Su trabajo y dedicación le han granjeado reconocimientos que, aunque valiosos, no logran abarcar la profundidad de su impacto. Como «Cáscaras de lluvia», Paulina nos ha mostrado la sombra de amantes, la epidermis de sal y los senos de la tierra lojana que la vio nacer.
El homenaje es una forma de agradecimiento y admiración, pero las palabras y el legado de Paulina son el verdadero tributo, una constante celebración de la cultura lojana que seguirá resplandeciendo a través del tiempo.
