
Con 93 años de edad, Celso Rojas continúa dedicando su labor a la talabartería. Lazos de toda clase de cuero y riendas han sido elaborados por sus hábiles manos desde hace varios años, siempre plasmando su huella con la marca de un zorro.
Incursionó en esta actividad artesanal cuando tenía 16 años de edad. “Ahora ya estoy viejo y solo hago las vainas. No hay mucho trabajo aquí”, comenta a Crónica durante la visita a su taller ubicado en el cantón Olmedo; y, mientras nos va mostrando los materiales que le acompañan: cuchillo, compás, agujas, hilo, suela, alesna…
Para los detalles y adornos en los productos usa la alesna y plasma en el repujado la misma labor —“la gente no quiere que la cambie”—, enfatiza. También le estampa una figura del zorro, para que lo identifiquen. “Toda vaina que yo elaboro, tiene esta marca”.
Su principal materia prima es el retazo de suela que la adquiere en USD 50, “un amigo me los trae desde Ambato”, relata. Cuando el cliente le solicita, “trae el machete y le hago la vaina a medida”. Aclara que no se hace en cantidades porque no son muy pedidas.
Al finalizar la elaboración de un producto usa tinta para darle el matiz y un toque final. (I)
