Ing. Freddy Rommel Coronel Alvarez
Un proyecto desarrollado últimamente en Corregidor se lo promociona a nivel nacional e internacional utilizando abonos biológicos líquidos, biocarbon y ceniza de palo santo, componentes limpios con los cuales se demostró que se puede sembrar sin químicos para mejorar la calidad de la cebolla y con esta tecnología lograr una productividad récord que duplica fácilmente la producción local y nacional por cada hectárea por cuanto en dos ensayos se logró un alto rango demostrativo entré 1700-2000 quintales por hectárea, este logro espectacular frente al bajo rendimiento local y nacional que está entre 700-1000 quintales por hectárea.
Cabe resaltar que la cebolla es uno de los cultivos más emblemáticos en Zapotillo en el fronterizo sur occidente de la provincia de Loja, este trabajo que pertenece a un desafío familiar requiere el apoyo del Estado Ecuatoriano, la Academia, la Cooperación Internacional con la FAO, BID Banco Mundial, la banca pública y privada; este apoyo será fundamental para el consumo de productos sanos a nivel nacional y para la exportación para generar fuentes de trabajo y divisas. Zapotillo con cerca de 2000 hectáreas cultivada en la zona del Sistema de Riego Zapotillo, con esa referencia es el 95% de la producción que va al consumo nacional. Este gran desafío con eficiente productividad será un factor determinante para mantener la competitividad frente a la cebolla peruana cuyos agricultores tienen agua, maquinaria, créditos a bajo interés y gozan del total apoyo para la exportación por el Megapuerto de Chancay donde exportan y los rechazos los venden al Ecuador de contrabando.
Es importante recordar que en tiempos de sequías los escasez hídrica que afecta al sector productivo ha impulsado iniciativas y mediante la innovación se optimizar el recurso agua y se reemplazo los químicos con abonos biológicos para lograr productos saludables para la Seguridad Alimentaria.
Ese uso eficiente del agua y la aplicación de abonos amigables con la naturaleza y la salud humana, esto puede ser mejorado con sensores, proyecto que debe ser impulsado por las Universidades Agraria de Milagro y la Universidad Nacional de Loja a quien se les ha pedido reiteradamente se integren al proyecto en una Alianza Estratégica para enfrentar este desafío con los futuros profesionales de los Agronegocios y la Seguridad Alimentaria.
Considero prudente que para este gran desafío se lo puede hacer con 10 agricultores zapotillanos y luego con mucho gusto a nivel nacional, con el objetivo final de que los agricultores incorporen los sensores con apoyo de las Universidades Nacional de Loja y la Agraria del Ecuador.
