El peor castigo no es la muerte; es la conciencia

Por Pedro Siniglesia

Poner en tela de juicio al creador en tres ocasiones.

¿El sacrificio es símbolo de lealtad, ofrenda y perdón?

¡Nunca más corderos detrás del escritorio y las raciones!

¡Nunca más el amor es un gato en las garras del corazón!

Olvidar la fortuna y la modestia, dejar surcos y cafetales

atesorar la calma y la paciencia, madrugar con las estrellas

desafiar las escuelas y los castigos, de la infinitud alejarse

aceptar los diluvios y las intemperies, descifrar la moraleja.

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