Cirugía mayor…

José Benigno Carrión M.

La corrupción, el atraco, en algunas instituciones, nos ha traído el recuerdo de aquellas palabras que el actual Mandatario dijera, en alguna ocasión, que se requiere de una “cirugía mayor” para cortar, ojalá de un sólo tajo, este mal que afecta al país. Se creyó ingenuamente que la corrupción recibiría su condigno castigo. Empero, resultó un cuento oriental, por supuesto, muy lejos de la elegancia y belleza de aquellos relatos inolvidables de Las mil y una noches… Sus autores, en menos de lo que canta un gallo, habían levantado pies en polvorosa y gozan en tierras extranjeras del sudor y las lágrimas de nuestro pueblo, mientras los defenestrados soportan la pobreza y muchas veces la miseria con resignación cuasi cristiana.

Sin embargo, seguiremos con aquella vieja y gastada muletilla de aplicar los grilletes a los acusados, en determinados y bullados casos, para dar la impresión que se aplica la justicia, con dureza, a quienes desvergonzadamente se levantan los fondos públicos, paro luego conocer que se han esfumado y se encuentran divirtiéndose, como jeques orientales, en atractivas y costosas playas extranjeras. Se ha dicho y es bueno recordarlo que esta vez la justicia no se prestará al juego y que quienes han violentado la ley tendrán su merecido castigo…

Es bueno hacer hincapié que hay funcionarios ejemplares como el caso de la doctora Diana Salazar, que ejerce la Fiscalía General del Estado, quien ha dado pruebas inequívocas de rectitud, capacidad y honradez, en las delicadas tareas que se le han confiado. Ojalá los largos y engorrosos trámites posteriores, que demandan los procesos judiciales, no echen a perder actitudes dignas de ser resaltadas, como en el caso señalado, en la aplicación y cumplimiento de nuestras leyes. Empero, no dejaremos de preguntarnos, un tanto escépticos, ¿algún día la norma legal tendrá la aplicación que realmente se merece?