Consumo de drogas y alcohol en adolescentes

Klauss David Aponte

El consumo de drogas, por su incidencia y graves consecuencias que estas sustancias acarrean para la salud, está considerado como un problema social, especialmente en los adolescentes, quienes abusan de las bebidas alcohólicas, las medicinas por receta médica; medicinas de venta libre para la tos, gripe, insomnio; así mismo como marihuana, LSD, heroína y éxtasis, entre otras.

Varios factores pueden contribuir al uso y abuso de drogas entre los adolescentes. El consumo por primera vez ocurre a menudo en entornos sociales donde hay sustancias de fácil acceso como: alcohol y cigarrillos. Estos son tres testimonios de jóvenes lojanos:

P. C. (19 años)

Mi experiencia con las drogas es complicada. Probé marihuana en el colegio cuando estaba en primero de bachillerato; sinceramente no me gustaba, lo hacía más por mis amigos de ese entonces. Pasaba súper mal, tenía malas notas, solo pasaba enojado, peleaba con mis padres, y tantas cosas, pero hubo un tiempo en el que ya no podía más y le conté a mi mamá mis problemas. Ella me ayudó, le pedí que me cambie de colegio, pude dejar de fumar eso, pero aún me gustan el tabaco o el alcohol. No me considero un alcohólico, porque no paso tomando todos los días, pero sí me gusta el trago y el tabaco.

J. C. (21 años)

Me internaron hace 5 meses. Mucho consumo, ya era algo crónico, ya me metía otras hue… Pasaba tomando todos los días, estaba perdido totalmente.
Mi familia decidió internarme, no fue algo voluntario, me llevaron de sorpresa; me tocó perder la universidad. Eso me ayudo bastante; aprendí a valorar hasta un plato de comida, el trato allí era bueno; el tiempo lo tomé llevadero, me costó al inicio, pero de ahí ya todo fue más suave. Ahora me siento mejor, antes no sabía ni qué día era, pasaba demasiado mal.
El tratamiento era en un inicio de 4 meses, pero por mi estado estuve un mes más; pues era dependiente hasta de pastillas, estaba muy mal. Ahora ya estoy bien, me dieron un buen diagnóstico clínico.

D. R. (23 años)

Al fumar weed (marihuana), lo primero que se siente es como hormigueo en distintas zonas del cuerpo y los sentidos se van agudizando paulatinamente. Por ejemplo, escuchas mejor una canción o disfrutas mucho más cualquier comida; eso te dura unas 3 o 4 horas. También me hace más sociable, aunque en otros casos, a otras personas les da tipo paranoia y prefieren no hablar con nadie; pero a mí me hace más hablador y sociable. La risa incontenible también es algo recurrente, por más que intentas no reírte, no vas a poder.

Pero luego de esas 4 horas que te dije, te da un bajón. Te empiezas a sentir full cansado y con un sueño que en cualquier rato te noquea sin que te des cuenta. Ese bajón hace que postergues, si tienes algo urgente que hacer, porque te deja K.O.

No he tenido experiencias turbias con las drogas, pero cuando sientes que te van a cachar te da pánico, a mí me pasa que se me acelera el corazón a full y me da una ansiedad cabr…, aunque si mezclas la weed con algo más como trago suelen quedarse blancazos y hasta vomitan, pero no te hace alucinar en mal plan ni nada de eso

¿Cómo debes tratar con tu hijo si tiene un problema con las drogas?

Lo primero es saber cuándo no se debe tener una conversación, por ejemplo, cuando estás enojado, cuando tu hijo está borracho o drogado, incluso cuando vas con una actitud brusca.

Para hablar con tu hijo sobre sus problemas, te recomendamos estos consejos:
-Evita los sermones
-Pregúntale a tu hijo cuál es su opinión
-Razona con él
-Aconséjalo