Nemonte Nenquimo: una buena noticia

Numa P. Maldonado A.

El nombre de Nemonte Nenquimo, una mujer ecuatoriana de la comunidad waorani (unos 5.000 indígenas de las provincias de Pastaza, Napo y Orellana), desconocido por la mayoría de compatriotas (me atrevo a decir, por casi el 100%), lo escuchamos por primera vez con atención en el noticiero de la semana pasada. Y fue, casualmente, una buena noticia. Y precisamente por eso, porque no aludía a las funestas estadísticas de contagios y fallecimientos por coronavirus, a cambios y recambios en los protocolos sanitarios, juicios por sobornos, atracos y muertes violentas, al impacto de la moratoria de sueldos a la burocracia nacional, al desempleo creciente y al hambre y miseria que genera en miles de compatriotas, al incremento del narcotráfico, de la corrupción y la impunidad…; por eso mismo, lo repito, porque da aliento a nuestro ánimo decaído frente a tanta mala noticia y hace renacer la optimista proclama de que “los buenos somos más”, vale referirse a ella.

A la buena noticia de Nemonte Nenquimo, una lideresa indígena amazónica de 35 años que hace honor al significado de su nombre: “estrella”, casada y madre de una hija, robusta, de talla mediana, ojos y cabellos negros, buena dentadura y pómulos salientes, que viste atuendos de la selva, elocuente en su clara expresión castellana con dejos waoranies (aprende también kichwa e inglés), presidenta del Consejo de Coordinación de la Nacionalidad Waorani de Pastaza (Conconawep), quien el 22 del presente recibió el reconocimiento de la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo, por la defensa de la selva contra el extractivismo. Junto a líderes políticos como la canciller de Alemania, Angela Merkel y los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump y de China, Xi Jinping…
Nemonte cofundó en 2015 la Alianza Ceibo, sin fines de lucro, para proteger los medios de vida de los indígenas. Y en 2018, con su organización waorani, logró una histórica victoria legal contra del Estado ecuatoriano, resguardando cerca de 200.00 hectáreas de selva tropical. “El fallo histórico protege el hogar ancestral de los Waorani en Ecuador de la destrucción inmediata (y abre la) esperanza a las comunidades indígenas de todo el mundo, que se enfrentan a abrumadoras dificultades”, señaló Time, revista que, a través del actor y ambientalista Leonardo Di Caprio, señaló: “Nemonte vive su lucha y conversar con ella es presenciar una rara claridad de propósito. Recuerdo que una vez me dijo que no se rendiría. Que iba a seguir luchando. Que seguiría defendiendo el bosque que ama de las industrias y las petroleras que lo devorarían. Ella ha cumplido su palabra y continúa siendo una voz y defensora de su comunidad. La causa de Nemonte es nuestra causa. Ella inspira a aquellos con los que habla a que carguen con la roca más cercana y caminen a su lado mientras su movimiento continúa creciendo. Tengo la suerte de haberla conocido, y aún tengo más suerte de haber aprendido de ella” (El Comercio, Expreso: 23-09-2020).

¡Qué el ejemplo de Nemonte (nuestra “estrella”) nos guie en estos tiempos de crisis e incertidumbre, acreciente la autoestima nacional y nos traiga esperanzas de días mejores!