Entre feriados nacionales y festividades locales

Antonio C. Maldonado V.

Los feriados de octubre y noviembre que se prepararon para recibir turistas constituyeron un fracaso en el orden económico, principalmente para los comercios y restaurantes de los balnearios que realizaron una serie de inversiones que no pudieron recuperarlas, pérdidas que se suman a las provocadas por la pandemia;

en nuestra ciudad el 18 de noviembre conmemoramos el Bicentenario de la Independencia de nuestra ciudad y provincia, pero debido a la situación de salubridad que atravesamos no se puede cumplir como tradicionalmente se celebraba; una de las programaciones importantes a nivel nacional e internacional constituía el Festival de Artes Vivas, que a más de engalanar la ciudad con el concurso de grupos artísticos y folclóricos de naciones de algunos continentes y de nuestro país para lo cual se adecuaron con alta tecnología los teatros “Benjamín Carrión”, “Simón Bolívar” y Casa de la Cultura, escenarios en los que la ciudadanía pudo disfrutar de modernos e ingeniosos espectáculos con precios al alcance de todos, festival con el que Loja se hacía acreedora del reconocimiento internacional como un enjambre de la cultura, el arte y la ciencia; además es importante singularizar que este encuentro internacional del arte y la cultura y de concurrencia turística nacional constituía un renglón importante de ingresos en la actividad turística, para lo cual se preparaban las organizaciones y personas naturales que incursionan en esta tarea en algunos casos con inversiones cuantiosas como es el ramo de la hotelería que afecta la dinamia productiva y ocupacional local; infortunadamente nuestras celebraciones cívicas se difundirán mediante el sistema virtual casi en su totalidad lo que nos priva también de disfrutar de las creaciones artísticas de niños, jóvenes, adultos y ancianos que se exhibían en las calles.

El 6 de diciembre se celebra la Fundación de la ciudad de Quito, capital de la República, que cuenta con un potencial demográfico de cerca de 3 millones de habitantes, lo que dificulta el respeto y control de fiestas, así como de las reuniones masivas, seguramente eso determina que esa metrópoli sea la que más contagios registra en el llamado rebrote de la pandemia como sucedió en las ciudades de Guayaquil y Cuenca después de sus conmemoraciones.

La referencia indicada nos lleva a reflexionar que no se pueden centrar los esfuerzos que realizan las autoridades para atenuar la propagación del virus con limitaciones que afecten la actividad productiva que como se difunde permanentemente produce quiebras, cierres de locales y despidos a los trabajadores y empleados, problema sin solución por las autoridades gubernamentales que nos inundan con miles de millones de préstamos del exterior, que parece los están guardando para entregar a los beneficiarios del próximo gobierno a elegirse; pues, como lo hemos señalado en varias ocasiones el desempleo trae pobreza y aumenta la miseria, la proliferación del tráfico y microtráfico, la prostitución, violencia y delincuencia de toda clase con nuevas modalidades desconocidas lo que en resumen nos lleva a continuar viviendo atemorizados, en un estado de total inseguridad e intranquilidad que se agudiza con el descontrol e irresponsabilidad en el tráfico de automotores que mantienen ensangrentadas las arterias viales urbanas e interprovinciales, sobre lo que las autoridades y especialmente el Ministerio del Interior que tiene la obligación de velar por la seguridad ciudadana no hacen el estudio del problema para combatir desde sus raíces igual que la pandemia, en lo que debe centrarse, para dejar de repletar las cárceles de delincuentes que al ritmo que vamos constituirán los privados de la libertad una población similar a los que aún gozan de libertad.

Frente a este panorama las autoridades deben permanentemente insistir en la responsabilidad de cada uno de los integrantes del conglomerado nacional que tiene que cuidarse y controlar que esto se cumpla; de esta manera preservando con salud el capital humano los negocios y los emprendimientos que cuentan con apoyo gubernamental puedan salir adelante en la crisis ya que un prolongado enclaustramiento terminaría con la economía, que es tan necesaria como la salud.

Esperemos que para los nuevos feriados de navidad y año nuevo no vuelva a recrudecer la pandemia y nos paralice en forma aguda e incontrolable.