Prepararse para el 2021

Nos acostumbraron, extirpándonos nuestras raíces ancestrales, a medir el tiempo matemáticamente, así cada 31 de diciembre a las 12 en punto suena la sirena y damos por terminado el año y con mucha emoción nos lanzamos todos contra todas o viceversa en igualdad de género para desearnos felicidades en el año que iniciamos; luego servirnos la cena con pavo o pollo disfrazado acompañada de algunos licores que a renglón seguido algunos se ponen a meditar si debemos ir al encentro del futuro o si viene a nuestro encuentro, a continuación quemamos el monigote; la verdad es que nada podemos hacer para detener ese movimiento con dirección incierta; desde luego todo esto queda para la historia ya que la pandemia confinó al olvido esas costumbres.

Sin volver ampuloso el tema es importante rememorar que cuando estudiábamos la Filosofía Antigua, en el legendario Bernardo Valdivieso, al tratar el capítulo del Filósofo griego Aristóteles (322 a.C.) se nos hizo conocer que el tratadista realizó estudios profundos sobre el tiempo y recuerdo en lo que interesa al momento que según su criterio “el tiempo no existe porque una parte de él ya se ha ido y por tanto no es ya; la otra parte es futuro y por tanto no es todavía”, todo aquello puede ser verdad, aunque algunos dicen que todo tiempo pasado fue mejor o como dijo Miguel de Cervantes: “confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”, dándole existencia al tiempo, pero frente a la realidad lo que vivimos es el presente entre el recuerdo, las ilusiones y los ensueños, porque el tiempo es un manantial que circula permanentemente sin conocerse su origen y donde desemboca.

Pero en la actualidad continuamos con un Ecuador donde la inestabilidad económica, política, social e institucional no cesará, debido a lo cual el próximo año lo tendremos complicado por la incertidumbre de lo que puede derivarse por la pandemia, aunque el anuncio de algunos laboratorios que experimentan y elaboran la vacuna contra este mal nos alientan anunciando que se comenzará a distribuir para el próximo año, vacunas a las que los Negacionistas, como el Ecologista Esteban Cabal, dudan de su efectividad; en un reportaje especial para el Diario Expreso, en la parte pertinente dice: “es una falsa pandemia inventada por las multinacionales químico-farmacéuticas porque no son solo farmacéuticas sino grandes corporaciones químicas que se dedican también a la fabricación de venenos. Estas multinacionales se dedican a inventar enfermedades, a cronificarlas y se dedican a convertir la salud pública en un negocio lucrativo”; sobre este asunto es importante indicar que hay mucho camino por recorrer, como la distribución y fabricación de las jeringuillas que son especiales.

Tenemos que enfrentar el problema económico que se agravó con la pandemia ya que la situación macroeconómica era muy delicada antes de que nos sorprenda este mal y para el 2021 el crecimiento económico será muy bajo lo que producirá una crisis en pobreza, desigualdad y desempleo sobre lo que nada se hace para atenuarla, provocando la injusticia y violencia social e incontenible delincuencia y además tenemos que incorporarnos en el próximo festival de la democracia con las elecciones del 2021, lo que posiblemente agravará la incontenible pandemia.

Tenemos también que encontrar solución al problema de la infancia en el orden educacional e infeccioso ya que según Psicólogos y Maestros versados en estas materias indican que el encierro y la utilización de aparatos tecnológicos afecta a los niños en su normal desarrollo producido por efecto del cierre de escuelas que indudablemente sin recibir la educación presencial puede producir una catástrofe generacional.

Importantes tareas y muchas más nos esperan para el 2021, procuremos enfocarlas con acierto y tratar de salir adelante.