“El reajuste del IESS será duro, difícil y doloroso, pero necesario”

La declaración del ministro Maurico Pozo, de que “el reajuste al IESS será duro, difícil y doloroso, pero necesario” la tenemos que recibir con alerta roja los afiliados y pensionistas, porque la burguesía ecuatoriana que nos está gobernando se desespera por chilenizar nuestra seguridad social, para hartarse de miles de millones de dólares.
Nuestra respuesta tiene que ser inmediata y de oposición enérgica, porque sufriríamos perjuicios despiadados, que nos dejarían sin los servicios que hoy tenemos, que no son excelentes, pero que sirven para salvar decenas de miles de vidas, resolver problemas financieros y pasar la vejez con bastante tranquilidad.

La burguesía quiere privatizar los servicios de salud, vender los hospitales, las clínicas, despedir al personal, para que la atención médica se convierta en un jugoso negocio de los grandes capitalistas que se adueñarían de esos bienes.

El “reajuste” consistiría además en elevar la edad mínima para jubilarse y reducir el monto de las pensiones, bajo el pretexto de que solamente así se salvaría de la quiebra la institución.

Ya intentaron hacerlo Sixto Durán en 1995, Oswaldo Hurtado en 1998 (cuando se redactaba la Constitución) y la Comisión Interventora del IESS en 2000. El pueblo rechazó abrumadoramente la pregunta que le hizo Sixto Durán en la Consulta Popular, y en el gobierno de Mahuad fue la CONAIE la que con un levantamiento truncó el proyecto burgués. Hoy sufrimos una nueva arremetida por parte del presidente Moreno y la mayoría de CREO, PSC, SUMA y Alianza PAIS en la Asamblea Nacional.

Ahora somos los habitantes de las ciudades los que tenemos que montar la resistencia y oposición, lo suficientemente fuerte para frenar las ambiciones burguesas, porque la CONAIE también ha venido desenvolviéndose como aliada del gobierno y no merece confianza. Si ayuda, en buena hora, pero la iniciativa la debemos tener los demás.

Por lo pronto tenemos que inundar las redes sociales con millones de mensajes que reflejen nuestra absoluta oposición a que el gobierno meta la mano en el IESS. Tenemos que buscar espacios en los medios de comunicación colectiva para dar a conocer nuestros criterios. Hagamos una intensa campaña de concienciación para conseguir multitudinaria participación popular, capaz de disuadir a los asambleístas de que cumplan sus funestos propósitos.