Cómo adaptarse con éxito a los ambientes virtuales de aprendizaje

El conocimiento abierto se define como conocimiento accesible, libre de uso, y gratuito. Este concepto es parte de una institución de educación superior que busca generar soluciones para el bien público de manera participativa.

En la Unidad de Estudios a Distancia de la Universidad Nacional de Loja, exploran el uso del conocimiento abierto a través de datos, códigos y otros medios. El mundo se adapta colectivamente para ralentizar la propagación de la pandemia, las decisiones de nuestros gobiernos (COE Nacional) para cerrar las escuelas, colegios, universidades y demás instituciones de formación son inminentes. La urgencia de trasladar los procesos de formación a espacios virtuales es cada vez más apremiante.

Ahora es esencial preparar un ambiente virtual que soporte la cantidad de usuarios conectados, capacitar a los docentes en el uso correcto de herramientas virtuales para la tutoría en línea, y que prepare a sus estudiantes sobre cómo continuar con su educación. El doctor Milton Mejía Balcázar, director de la Unidad de Estudios a Distancia de la Universidad Nacional de Loja, manifiesta que es consciente de la necesidad imperativa de informar a las instituciones, docentes y estudiantes sobre consideraciones inmediatas que deben tener presente para que la transformación de ambientes presenciales a virtuales sea efectiva, rápida y de calidad.

Por esta razón manifiesta que se han unido a crear esta iniciativa con el propósito de apoyar a la región y compartir su experiencia en la Gestión del Conocimiento, concretamente en la educación en línea, guiando la transición de ambientes presenciales a ambientes virtuales, facilitando la experiencia a las instituciones, docentes y estudiantes hacia una forma de educar y enseñar en línea. El Doctor Mejía sostiene que si te acaban de informar oficialmente que tus clases presenciales se celebrarán virtualmente, ante esta nueva situación deberán considerar los siguientes aspectos:

Sé precavido y consulta a tu institución sobre cómo se garantizará la continuidad de las clases y su implementación. Pregunta qué plataforma o herramientas de aprendizaje a utilizar, cómo acceder a ella y los requisitos técnicos mínimos requeridos para garantizar un acceso con calidad. Consulta con la institución si hay un cronograma de clases o actividades previamente identificado, a fin de organizar con tiempo tus decisiones y planear con anticipación las tareas que debes cumplir. Pregunta la forma en que podrás llevar un control de tu progreso y seguir tus avances en línea. Confirma el tipo de actividades que se tendrán en el ambiente virtual. Si son sesiones en las que el tutor y el participante deben conectarse un día en un horario especial como video llamadas (sesiones sincrónicas), o si por el contrario el avance de las actividades puede hacerse en tiempos y momentos diferentes como envíos de email, participación de foro, o enviar una tarea (sesiones asíncronas). Prepara tu agenda. Una vez que hayas identificado la carga horaria, asegúrate de reservar tiempos reales en tu agenda para trabajar a distancia. Esto significa que debes guardar un tiempo activo de tu parte para enfocarte y sacar adelante tus actividades. Prepara tu configuración Asegúrate de tener en casa buena conexión a Internet, micrófonos, cámara y audífonos para tu dispositivo y que funcionen correctamente. Si las sesiones son sincrónicas, el audio y el micrófono serán herramientas fundamentales. Identifica un lugar en casa en que puedas trabajar concentrado, tranquilo y de manera productiva. ¡La comodidad ante todo! Busca un lugar con buena luz, asegúrate que tu silla sea lo suficientemente cómoda y que tu mesa te permita una movilidad suficiente para las herramientas de trabajo que usarás. Gestiona tu tiempo de manera inteligente. Existen en la Web diferentes aplicaciones que puedes descargar para ayudarte a llevar control de tu tiempo de manera efectiva, tomando cortos descansos para recargar tu energía y retomar las actividades. “Quien no se comunica, no existe.” Esta es una regla de oro en ambientes virtuales. Aprovecha estos espacios para socializar e intercambiar conocimientos. Cumple las entregas con tiempo. Si tienes envíos de actividades en fechas puntuales, evita hacerlos a última hora. La tecnología no tiene palabra de honor y en muchos casos puede fallar. ¡Diviértete! Esta es una aventura de aprendizaje que, por nueva que sea, dejará muchas lecciones sobre las competencias que poco a poco irás adquiriendo en ambientes virtuales. Revisa tu cronograma y el tiempo invertido en las actividades completas. Valora si es necesario hacer ajustes para maximizar los tiempos y trabajar de manera más efectiva. Conversa con tus colegas sobre esta experiencia e intercambia opiniones. Escuchar de las experiencias de otros puede ser un buen espejo para descubrir procesos de formación internos que quizá no habías visto antes. ¡Pregunta, y repregunta! Si las indicaciones de una actividad no son claras, si necesitas más información, si requieres de mayor orientación, hazte escuchar. Aprovecha los espacios de comunicación que la institución te ha proporcionado y si aún no los tienes, consulta dónde puedes hacerlo. Comparte tus lecciones aprendidas y sobre todo la experiencia adquirida.