¿Por qué no se están construyendo los túneles en la nueva vía a Catamayo?

El centralismo y la estulticia de ciertas élites son los enemigos que más conspiran contra el progreso de Loja.

En 1979 se aprobó la ley que creaba los fondos para el Plan Inmediato de Riego de Loja, pero para que esos millones de sucres no sean administrados por un lojano, los diputados lojanos que presentaron el proyecto en el Congreso, en lugar de poner que los recursos sean manejados por PREDESUR, por envidia los asignaron al INERHI, institución que utilizó buena parte de lo que le correspondía a Loja, en otras provincias, calamidad que se corrigió 12 años después, gracias a la gestión de Daniel Granda, que hizo el cambio de la ley y Rodrigo Borja aprobó que todo el producto recaudado se transfiriera a PREDESUR.

Jaime Roldós quiso hacer el ensanchamiento y rectificación de las carreteras a Cuenca y a Zamora. Inmediatamente surgieron la estulticia y los intereses particulares, que se opusieron a la firma de los contratos, porque, sin respaldo técnico, llevar la carretera a Cuenca por Santa Isabel y a Zamora por la margen del río, pasando por Jimbilla. De nada sirvieron los criterios de los colegios de ingenieros civiles de Azuay y Loja para que se haga la obra conforme a los estudios que estaban listos para pasar a la contratación. Perdimos una década, hasta que el diputado Daniel Granda consiguió que Borja contratara la terminación de esas dos obras y se abriera el tramo El Retorno-Zamora en esa vía.
Jaime Roldós quiso construir la laguna de oxidación para Vilcabamba, pero la estulticia salió al paso, hizo un escándalo por la prensa, la obra no se ejecutó y las aguas servidas se siguieron arrojando al río, contaminándolo por casi dos décadas más.

Puedo mencionar un rosario de casos similares; el más grave de los últimos tiempos es el de la construcción de los túneles para el transporte terrestre entre Loja y Catamayo. Rafael Correa entregó legalmente la competencia al Municipio de Loja, con la autorización para que contrate la construcción con alguna empresa que proporcionara todo el financiamiento. Se iba a firmar el contrato entre una empresa china y el Municipio de Loja, cuando la estulticia de una pequeña élite lojana nos azotó severamente otra vez y consiguió que Lenin Moreno cometiera otra atrocidad contra nuestra tierra y le quitara la competencia al Municipio, que en estos momentos estaría con algún porcentaje de avance de obra. La estulticia expresó públicamente su felicidad por el daño causado, ¿Y el resto de lojanos? Primero impávidos y luego algunos queriendo aceptar una ampliación de la actual a 3 carriles ¿Hasta cuándo tanta estulticia? ¿Será posible una reunión de todas las autoridades lojanas para exigir que se construya la nueva vía de 4 carriles con los respectivos túneles? ¿Podremos vencer a la estulticia en el presente año?