Repensar la razón de mujer

Sandra Beatriz Ludeña

Reflexionar acerca de la razón de mujer, es un enorme significado, capaz de acercarnos más a nuestra naturaleza humana.  Vivimos días de vacuidad, la volatilidad y las premuras de tiempo, nos llevan al intenso pero superficial vivir, donde cavilar demasiado está contrapuesto a lo que se impone como normal.

A propósito de que cada ocho de marzo se conmemora el Día internacional de la Mujer, creo oportuno pensar el significado propio de mujer, por lo que dejo estas reflexiones.

La búsqueda de felicidad, acomodo material, estatus, fama, han anulado por completo otro tipo de significados esenciales para comprender el mundo, la naturaleza que nos sostiene.

Entre los vulgarismos, he escuchado reemplazar la palabra “mujer” por “hembra”, con lo que se afirma a la hembra equivalente a mujer, aunque, el término del principio se utilice para el animal de sexo femenino, mientras que para personas, lo correcto es “mujer”.

En estos tiempos de acentuada frivolidad, ya no hace falta escarbar en la superficie de persona para ir más allá de su fachada, por esto creo importante repensar el sentido de mujer.

Siempre se creyó que el amor maternal es instinto, mas, mi punto de vista va más allá de eso.  Hoy que el amor maternal está siendo falsificado por ideas que abortan el sentido de mujer,  hay que resaltar, si una mascota al alumbrar sus crías, apenas las expulsa, las lame, limpia con ternura, corta ella misma el cordón umbilical y las abriga y cuida con infinito amor.    

¿Cómo sabe un animal hembra, qué debe hacer, después de parir? Creo que allí radica el sentido de la feminidad.  Las hembras dotadas de una concavidad física, donde crece la vida.  Concavidad que se vincula hasta el alma, donde crece una forma de sentir que no es la misma del resto de seres vivos.

Aunque se ha creído en el mito del amor romántico, —el más atractivo—, pues, se anhela un alma capaz de satisfacer las necesidades sexo-afectivas, aquí hay razones ante los ojos y corazones —también—, como prueba que el amor que crece en esa cavidad del alma, es el que sostiene la humanidad.

Así ser mujer es amar con razón de mujer, con ese amor desde las trascendencias del alma,  que tiene implícito una misión de propiciar vida.

Por ello, no es extraño que haya en la mujer una sensibilidad especial para sentir y acunar en su regazo los dolores humanos.  Hace falta, reconocer ese sentido de mujer, este 8 de marzo es un gran día, fecha dedicada a la mujer dadora de vida y esperanza.

Si el amor tiene que ver conmigo como mujer, ha de ser porque soy capaz de albergar en mis entrañas físicas y espirituales el amor, —cualesquiera que sean las circunstancias de concepción—, para mantenerlo y protegerlo —jamás para destruirlo—.  Así la mujer ama el mundo, con razón de mujer.