El diálogo constituye equidad, respeto, libertad y tolerancia

Campos Ortega Romero

Las movilizaciones sociales a nivel nacional convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador  (CONAIE) cumplen este viernes 24 de junio de 2022, 12 días de protestas en las calles de la capital del Ecuador, Quito, la noche antes que iniciaran las manifestaciones, Leonidas Iza, Presidente de la Conaie declaró para Mongabay Latam, que “luego de dialogar un año y al no ser escuchados, convocamos al paro nacional no solo a las organizaciones, sino también a los ciudadanos de a pie”.  Paro que lleva 12 días de protesta y reivindicación por mejores días para los pobres  de nuestro país.

Amnistía Internacional, manifiesta: “La represión del gobierno del presidente Guillermo Lasso hacia las manifestaciones convocadas, en el marco de un paro nacional, por organizaciones indígenas, gremiales y sociales desde el 13 de junio de 2022 está causando una crisis de derechos humanos con múltiples denuncias de hostigamiento, uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, malos tratos, y criminalización de manifestantes, periodistas y personas defensoras de derechos humanos” 

“La lamentable decisión del presidente Lasso de reprimir las protestas está provocando una crisis de derechos humanos que recuerda a la de octubre de 2019. Para evitar que esta historia se repita, el presidente debe cesar la represión y atender las causas estructurales de las protestas, incluido el abordaje de la crisis económica y el impacto de sus políticas en los derechos de los grupos más afectados por la pandemia, como los Pueblos Indígenas y personas en situación de pobreza”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

El país se encuentra “sumido en una profunda crisis económica, institucional, de nula independencia de los poderes del Estado, en el cual la brecha de desigualdad se agudiza, se ahonda la pobreza de los sectores populares; frente a esto el gobierno nacional da la espalda a las mayorías favoreciendo a los grandes capitales, sometiéndose al FMI con su política desprivatizaciones de los sectores estratégicos, que representan un saqueo del país”, señaló el Consejo Ampliado de la CONAIE. (https://conaie.org/2022/05/31/consejo-ampliado-de-la-conaie-del-20-de-mayo/)

Ante esta dura realidad que atraviesa el país y todas las personas que conformamos la comunidad ecuatoriana, los analistas políticos del país y fuera de él declaran  que se hace imperativo el dialogo, franco, abierto, real solidario, para superar este momento de crisis dolor que atraviesa nuestro querido país. Recordamos que el diálogo es un proceso incluyente que para lograr  un cambio sostenible, que las personas involucradas en este diálogo debe desarrollar un sentido de apropiación común del proceso y convertirse en partes interesadas en la identificación de nuevas soluciones para abordar retos comunes.

La importancia de diálogo señalan los estudiosos implica aprender y no sólo conversar. El proceso no es solamente sentarse alrededor de una mesa sino modificar las normas y acciones que beneficien a toda la colectividad que conformamos este nuestro querido país. Donde impere el principio de equidad, respeto, libertad, tolerancia, sinceridad y valentía. Recordamos a Paulo Freire: “El diálogo no impone, no manipula, no esloganiza”

La democracia es, sin duda, el régimen político que tiene mayor vocación por el diálogo. Como valor ético de la política y como método para lograr consensos, el dialogo es consustancial a la democracia, permite la comunicación, el conocimiento, la comprensión, la empatía y los acuerdos entre actores políticos. Es también una forma de articulación dinámica entre la mayoría y las minorías, ya que en el proceso se toman decisiones de todos los actores ´políticos que tienen derecho a expresarse entre las mayorías y las minorías. De este modo, el diálogo norma las relaciones entre los actores políticos, y entre éstos y la ciudadanía para lograr,  la paz, entendimiento en beneficio de todos quienes conformamos nuestro querido País, Ecuador   Así sea.   

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La esperanza de Ecuador reside en la dignidad de su pueblo. Para estar a la altura de esta dignidad, la solidaridad de los demócratas del mundo con el noble pueblo ecuatoriano debe ser inequívoca y activa.