Razones de la movilización social en el Ecuador

Luis Sivisaca

Lo que está sucediendo en el Ecuador, en las últimas décadas y de manera particular con el Gobierno de Guillermo Lasso es desastroso para el pueblo ecuatoriano, por decir lo menos. Ocurre esto porque ellos y él representan y actúan para beneficiar a la oligarquía y burguesía nacional e internacional, que es una clase social minoritaria, que toman decisiones para manejar la economía del país, en Latinoamérica y el mundo para su beneficio, producto de la sistemática explotación a la clase mayoritaria, que es la clase obrera y campesina. Además, este gobierno acata con firmeza las disposiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de los imperios globalistas. Este es un gobierno neoliberal puro, al que el pueblo ecuatoriano no debe ceder.

Un año de gobierno de Lasso y se siente con más fuerza la grave crisis económica, social, ambiental, ética y moral; y, lo ha sometido al pueblo ecuatoriano en una grave de miseria y pobreza. Los precios de los artículos de primera necesidad han subido de manera inconmensurable; no hay los presupuestos suficientes para la educación y la salud; está concesionando (vendiendo) el 12% de la superficie del Ecuador a las Empresas Transnacionales de minería a gran escala, territorios donde están los bosques, páramos, fuentes de agua, zonas agrícolas y ecosistemas sensibles; una banca usurera; no se genera trabajo y empleo, entre las principales problemáticas.

Es lamentable que la clase “política” del Ecuador, en su mayoría le hacen el juego a este sistema capitalista, puesto que muchos de ellos se embeben en el discurso de ser de izquierda, que en la práctica son capitalistas puros. Esta situación se ve reflejado en los cinco poderes del Estado, y que han contaminado a otros sectores, grupos sociales y partidos y movimientos “políticos”, como es el caso de los transportistas, que se aprovechan de la lucha social, para ellos, pescar a río revuelto y obtener sus propios beneficios de grupo.

Frente a esta cruel realidad, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador-CONAIE, con sus organizaciones de base, asume el liderazgo de desarrollar la movilización nacional, popular y plurinacional, con diez propuestas y demandas concretas ante el Gobierno Nacional, que hasta la fecha el Gobierno Nacional hace oídos sordos, y más bien engaña, se burla, reprime y asesina a los luchadores sociales.

Lo malo y grave en esta movilización es que hay partidos y movimientos políticos, así como otros sectores de antisociales, disfrazados en el discurso que son defensores del pueblo, se infiltran con el fin de generar el caos y deslegitimar la real lucha social del pueblo ecuatoriano.

Es condenable la posición asumida por la mayoría de los actuales asambleístas que buscan mecanismos para no perder sus privilegios y aprovecharse estas circunstancias para su beneficio personal y de grupo. Son muy corruptos.

Para robustecer esta lucha social es importante que se integren en la movilización otras organizaciones sociales y comunitarias, para ello, la CONAIE debe ser buscar los mejores mecanismos y estrategias a fin de lograr el acercamiento, articulación y unidad, para continuar con esta lucha para defender los derechos del pueblo ecuatoriano que están consagrados en la Constitución y las leyes nacionales, como en los tratados internacionales de los derechos humanos. Esta lucha deber ser con unliderazgo colectivo, construido con todos los actores y luchadores sociales del país, con rebeldía, hidalguía y dignidad. Hay varias organizaciones sociales y comunitarias no visibilizadas en esta lucha, como los gestores comunitarios del agua, organizaciones de agricultura familiar campesina, mujeres, estudiantes y obreros del Ecuador.

Es hora de actuar con mucha sagacidad, prudencia e inteligencia con el propósito de evitar que partidos y movimientos “políticos” se aprovechen de la lucha social del pueblo ecuatoriano. El pueblo está cansado de los mismos politiqueros de siempre, es hora de cambiar de actores políticos, que en su trayectoria hayan demostrado estar siempre luchando junto al pueblo para reivindicar los derechos y resolver los graves problemas que día a día sufre la mayoría de la población del Ecuador, que no hayan utilizado y manipulado al pueblo. Esta resistencia y lucha continúa y contribuirá fehaciente al cambio profundo de la estructura del Estado y la sociedad, donde prime la equidad, justicia social, libertad, autonomía, soberanía y dignidad.