Los candidatos

Quilanga, 29 de julio 2022

Juan Luna

Estamos ya inmersos en un proceso electoral de carácter seccional para designar autoridades provinciales, cantonales y parroquiales quienes, serán los administradores de los Gobiernos Autónomos Descentralizados, por ende, responsables de la administración de los bienes públicos, destinados a mejorar las condiciones de vida de los pueblos y sus habitantes.

La convocatoria al proceso electoral por parte del CNE, desde el mes de febrero, avanza en medio de la indiferencia de los ciudadanos y de la efervescencia de quienes se han autoproclamado candidatos irrespetando en su totalidad uno de los lineamientos que es realizar elecciones primarias de selección de los candidatos y aquellos que resulten ganadores inscribirse por algún partido o movimiento político legalmente reconocidos.

Precisamente el proceso de primarias, según el espíritu de la ley, es que los ciudadanos tengan la oportunidad de seleccionar a los mejores hombres y mujeres de entre afiliados, adherentes y simpatizantes y construir una lista de consenso que lleve adelante un proyecto de desarrollo local en el ámbitos social, económico, ambiental encaminados a mejorar la calidad de vida.

Construida la lista de consenso, nacida desde las bases del partido/movimiento y de la ciudadanía debe pasar por filtros legales, claramente definidos por el CNE que tienen que ver con la idoneidad y cumplimiento de normativa y reglamentos que avalen a los ungidos en los procesos internos y recibida su calificación iniciar, en el tiempo establecido, la campaña de búsqueda de votos en base a un plan de trabajo y la observancia de valores cívicos y ciudadanos para no afectar la honra, integridad y dignidad del contendor.

A estas alturas, no hay provincia, cantón o parroquia que no tenga ya definidos sus autoproclamados candidatos, de tal manera que el proceso de primarias, será solamente el cumplimiento de un requisito para no ser descalificados, los autoproclamados candidatos están ya en campaña abierta, violentando el derecho por lo que, el CNE es el llamado a controlar y luego descalificarlos por incumplir el marco legal establecido.

La precampaña y autoproclamación de candidatos no hace, sino, reflejar la ambición desmedida por conquistar el poder político y ejercer la administración pública para sí mismo y no como un servicio que organice, incluya e integre a todos los ciudadanos y permita una participación activa en la gestión donde mandantes y mandatario caminen de la mano para que los recursos económicos y humanos vayan en beneficio de todos.

Como país, vivimos una crisis generalizada de la real política y lo que era para Platón una oportunidad de servicio, ha pasado a ser la oportunidad de servirse, por ello, la política como arte de búsqueda del bien común y del buen vivir, se ha tornado en pura politiquería, donde el pretexto de la democracia y las elecciones de cada cuatro años, en muchas ocasiones, no hacen, sino, desprestigiarla y su credibilidad por fuerza de la acción coherente se diluye en discursos y componendas.

Este es el momento para que los líderes y gobernantes de distintos partidos y movimientos ubiquen en sus cuadros hombres y mujeres de toda edad y condición social u económica para generar equilibrio de poderes y de desarrollo sostenible e inclusivo.