Paltas tiene restaurante y piscina construidos con botellas de cristal

Piso, paredes y techo de botellas de vidrio.

César Correa

Los que andan en busca de nuevos sitios para comer y recrearse pueden dirigirse a la Quinta Botella, que se halla al borde de la carretera panamericana, en el barrio San Pedro Mártir, 5 minutos antes de llegar a Catacocha yendo desde Velacruz, que cuenta con un restaurante y una piscina construidos con botellas de cristal, como se puede ver en las fotos que ilustran este reportaje.

El emprendimiento comenzó a construirse en 2016, con el objetivo primordial de reciclar botellas, sin tener de partida un plan final, por parte de su propietario señor José Sánchez Jiménez. Primero se construyó un gran salón utilizando botellas de cerveza y de aguardiente para hacer los pisos, las paredes y el techo, obteniendo como resultado un sitio acogedor, con iluminación especial, muy  adecuado para instalar un bar restaurante, como en efectivo se hizo. Luego se construyó un bloque adicional  de dos plantas y se iniciaron las actividades, con la intervención de toda la familia.

No se ha hecho mayor publicidad, únicamente ciertas publicaciones en las redes sociales, pero ya tiene una buena clientela entre los moradores de Catacocha, que hasta lo contratan para efectuar sus grandes fiestas de matrimonios, bautizos, cumpleaños, graduaciones. Con frecuencia llegan turistas de otras partes del Ecuador, que han visto los mensajes en las redes sociales. Y cuando algún extranjero llega a Catacocha en busca de un bonito lugar para comer, la gente lo lleva a la Quinta Botella, donde los visitantes expresan su satisfacción.

La preparación de los alimentos está a cargo de Juliana Sánchez, de 27 años de edad, hija del dueño, graduada de nutricionista en la universidad de Riobamba,  gracias a que consiguió el cupo por medio de la SENESCYT y su sistema de tramitar los ingresos a la educación superior.

José Sánchez Jiménez fue hace años conchero que extraía mariscos en Las Huacas, en una pequeña isla cerca de Jambelí. Después se dedicó a la fabricación de ladrillos en Catacocha y por último al actual negocio, que está creciendo con magníficas perspectivas, proporcionando la oportunidad de trabajar a la esposa, a su hijo Daniel Sánchez y otros familiares.

Inauguración de las piscina

Junto a los bloques del restaurante el señor Sánchez ha construido otro ambiente, amplio, de unos 15×15 metros, asimismo con pisos y paredes de botellas y en el techo paneles solares, con una piscina de agua temperada y otra pequeña para niños, hidromasaje, sauna, baño turco, vestidores y zona para pista de baile.

La piscina está abierta al público desde este sábado, puesto que fue inaugurada ayer, con un gran baile animado por la orquesta Combo, que dirige uno de los hijos del señor Sánchez. (I)