Espíritu de cuerpo

Sandra Beatriz Ludeña

El espíritu de cuerpo nace en los estamentos militares y se expande a la policía, se trata de una idea que mueve valores como: lealtad, fuerza de voluntad, obediencia, solidaridad entre los miembros de una organización para enfrentar situaciones difíciles. Aunque éste tuvo como origen la idea positiva para beneficio de la sociedad, en estos tiempos es mal utilizado.

El espíritu de cuerpo se presenta en cualquier agrupación que se cobije bajo un mismo interés, es así, que cualquier agrupación social, gremio, institución, religión, lo activan y agitan para defenderse de algún ataque del que creen ser objeto.

A propósito de esto, traigo la siguiente historia de la vida real, en una institución de la localidad, un grupo de servidores públicos cobijados por una ideología política, e instigados por terceros interesados, pusieron trampas a un grupo de ancianos obreros que aspiraban la jubilación. Los administradores generaron actos legales para sacarlos de la institución, pero, una vez conseguido el fin, deshicieron las certificaciones presupuestarias, planes de desvinculación y ocultaron comunicaciones que sustentaban el retiro legal de los ancianos.

Finalmente el dinero presupuestado para el efecto, lo destinaron a un pago indebido que conocían no correspondía. Así, obedeciendo a sus intereses de revancha política, hicieron blanco en contra de una población vulnerable.

Cuando llegó la siguiente administración a la institución, encontró el caso de exigencia de pago de jubilaciones, que era reclamado por los ancianos, pero, los instigadores apelaron al espíritu de cuerpo de la institución, logrando que quienes pertenecían al ilustrísimo patrono, se considere contrarios a los jubilados de forma laxa.
Por este espíritu, la lealtad entre los servidores activos se hizo presente, forjándose una fuerza de voluntad increíble para anteponerse ante las leyes constitucionales que protegen a los ancianos. La solidaridad entre miembros apatronados, los llevó a ejecutar mayores infracciones, ocultando información y documentación, alterando documentos públicos para encubrir a sus compañeros.

Con semejante espíritu de cuerpo, discriminaron, avasallaron, maltrataron física y psicológicamente, arrastrando en la miseria a su enemigo: los ancianos jubilados. Y sobre todo, desplegaron una campaña de odio sin límites, sin contemplaciones, moviendo influencias para completar la injusticia. De esta manera, el espíritu de cuerpo dio forma a una asociación ilícita que ha cometido un sinfín de delitos en contra de un grupo vulnerable y de atención prioritaria.

Por lo dicho, el espíritu de cuerpo, hoy por hoy está siendo usado para matar, delinquir y encubrir a verdaderas mafias.