Nuestros mayores son nuestro patrimonio cultural viviente 

Campos Ortega Romero

Establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el 01 de octubre de cada año se conmemora el Día Internacional del Adulto Mayor,con el objetivo de fomentar el respeto a las personas de la tercera edad, así como el cuidado de sus derechos y crear conciencia sobre el valor en la sociedad ecuatoriana. En muchas ocasiones ellos son olvidados, maltratados hasta por su propia familia considerándolos como una carga más, recordando que lo dieron todo en su centro laboral de las diversas instituciones públicas y privadas, en el campo y en la ciudad.

El envejecimiento de la población mundial, es un fenómeno que marcará el presente siglo. A escala global, cada segundo 2 personas cumplen 60 años y al momento existen 810 millones de personas mayores de la edad. En nuestro país existen 1.549.824 personas mayores de 65 años lo que significa el 7.5% de la población total, el 53% son mujeres y el 47% son hombres. Para el año 2054 se prevé que representen el 18% de la población. Para las mujeres la esperanza de vida será mayor con 83.5 años comparado con los 77.6 años de los hombres. El estudio determina que en este período de vida, existan mayores limitaciones para acceder a recursos de subsistencia y se incrementen las necesidades de atención.

Entre otras necesidades apremiantes anotamos: 45% en condiciones de pobreza y extrema pobreza, el 42% vive en el sector rural, en la ciudad el 14,6% de hogares pobres se componen de un adulto mayor viviendo solo, 14,9% son víctimas de negligencia y abandono, el 74,3% no accede a seguridad social. Frente a esta realidad tomemos conciencia, no al abuso y maltrato al adulto mayor. Al mismo tiempo que crece la expectativa de vida en la población crecen las tipologías de enfermedades y los temas a abordar. Este 01 de octubre en muchos países del mundo se conmemora la toma de conciencia para decirle “no al abuso y maltrato al adulto mayor”.

El abuso y maltrato en la vejez constituye lo que se denomina un “delito oculto o invisible”. Un delito que casi siempre se encuentra confinado a entornos privados, familiares y reservados. Un delito que constituye un problema social que afecta no sólo la salud y el bienestar de las personas mayores, sino también sus derechos. Los perpetradores de este tipo de delito, en su mayoría, son los hijos o los nietos, o el cuidador formal e informal y hasta la pareja más joven. Al adulto mayor le cuesta denunciar y hacer visible aquello que le pasa por vergüenza, y lleva consigo una pesada carga de aislamiento y depresión como los primeros síntomas.

Existen distintos tipos de abuso y maltrato; podríamos mencionar el psicológico que consiste en la falta de respeto, amenazas, insultos o también tratarlos como niños, el físico que además de los visibles que pueden ser golpes, zamarreos o pellizcos también lo constituye la prohibición de movimiento, el financiero es apoderarse de sus cosas materiales, la vivienda, la jubilación, o hacer firmar poderes y/o escrituras a favor de alguien contra la voluntad. El aislamiento consiste en la prohibición de comunicarse, ya sea con amigos, familiares o vecinos. La negligencia es no suministrar alimentos, cuidados o los medicamentos que necesitare, estos, entre otros.

Lo importante de este día es transformarlo en una concientización de todos los días. Aportar a esta visión es estar atento a ver si encontramos un adulto mayor que se sienta culpable, sienta vergüenza, o tenga miedo: ayudarlo y decirle que el maltrato no es su culpa, no olvidemos que nuestros mayores tienen el derecho a recibir un trato justo y digno, a disfrutar de una vida plena, a la igualdad y a no ser discriminados por motivos de edad. A recibir amparo ante la desprotección. A que se reconozca su aporte al desarrollo de la sociedad. A tomar decisiones de manera autónoma. A ser valorado independientemente de su contribución económica. A su integridad física, psíquica y emocional.

Recordemos siempre que nuestros mayores conforman nuestro patrimonio cultural viviente y nuestro reservorio de sabiduría. Son el sinónimo del amor en un beso, la solidaridad cuando entregan su tiempo, la sabiduría cuando dan un consejo, la comprensión cuando nos entregan su calma. Pero por sobre todas las cosas son ejemplo de llegar hasta aquí por saber haber vivido la vida. Tengamos presente que lo hagamos por ellos, lo estamos haciendo por nosotros. Porque “adultos mayores somos todos, solo es cuestión de tiempo llegar a serlo” Con admiración y respeto saludamos a los adultos mayores de Loja, ciudad y provincia. Así sea.