Cuántas mujeres más tendrán que caer

F. Rómulo Acaro Guerrero

Cuántas mujeres más y valiosas vidas humanas tendrán que caer, para que pare la masacre, la barbarie y el asesinato vil y cobarde de compatriotas en este país? El Ecuador se  desangra miserablemente todo los días y no hay poder humano ni autoridad Estatal que hagan respetar la vida y dignidad de los ecuatorianos,  lo cual nos ha puesto en una situación de grave inseguridad social, manifiesta en la falta de seguridad jurídica, llegando al extremo de un indignante y preocupante estado de indefensión.

El caso María Belén Bernal, rápidamente ha rebasado toda clase de expectativa,  confianza y seguridad que en otro hora se tenía de la Policía Nacional. Es que ninguna mente humana puede entender, comprender, ni siquiera imaginarse, como puede ser posible que en una institución de tan alto valor y prestigio, que tiene la misión y obligación de cuidar que se respete, se proteja la integridad y la vida de las personas, se haya cometido tan horrendo y repudiable crimen, todavía por parte de su esposo,  nada más y nada menos con rango de alto oficial de la Policía e instructor o maestro de la misma.

El prestigio, respeto y consideración muy bien ganado en el pasado por parte de la Escuela de formación de la Policía, con esta clase de crimen y últimos acontecimientos, ha descendido prácticamente en picada, a cero.   Comprometiendo el valor táctico, técnico y científico que se han venido impartiendo a los que se han formado a diferente clase policial en este altísimo centro especial de formación educativa del personal  policial. Lo cual afectado los grandes mandos policiales, Ministerio del ramo, el propio Presidente de la República y con ello ha quedado en completa evidencia que la visión organizacional de dicha Escuela,  ha perdido su vida útil.

Ante esta espeluznante y vergonzosa realidad, cantidad inmensa de organizaciones,  fundaciones y pueblo en general, defensores de los derechos humanos y de la vida en especial, hemos levantado nuestra voz de protesta,  condenando el asesinato cruel y cobarde de una importante mujer profesional, como lo fue la abogada María Belén Bernal. Por lo que el propio Presidente de la República  se  vio obligado a dar plazos para que encuentren  el cadáver de María  Belén Bernal, se detenga al prófugo y sospechoso del crimen Teniente Germán Cáceres. Cambió el Mando Policial por un sistema Matriarcado y cambio al Ministro del ramo entre las medidas más importantes.

Sin embargo de aquello, dichas decisiones no dejan de constituir ciertos parches y meros paliativos al problema, que lejos de dar soluciones serias y concretas, formando verdaderos policías con mentalidad solidaria y humanista, garantes de  la seguridad, la paz y bienestar ciudadano, muy poco nos garantizan  que, se vayan a realizar los cambios y resultados que el caso requiere, como es que se devuelva la tranquilidad y bienestar a la sociedad ecuatoriana.

La  realidad de angustia y de dolor que en los actuales momentos, viven  una gran cantidad de familias en el Ecuador, exige que se realicen verdaderos cambios profundos a la estructura misma del Estado, en este caso concreto a  la Institución Policial y su Escuela de Formación, con la construcción de un verdadero nuevo diseño o modelo de gestión, cuyo presupuesto deberá considerarse una inversión y no como la millonaria consulta popular que no resolverá  prácticamente nada.