El gran secreto, la ley de la atracción – IV Parte  

Por: Lcdo. Augusto Costra Zabaleta

Las emociones son un montón increíble que tenemos para saber lo que estamos pensando; tenemos dos tipos de sentimientos, los buenos y los malos: la depresión, la ira, el resentimiento y la culpa, estos sentimientos merman tu fuerza y capacidad y son nocivos, y al contrario tener buenas emociones y sentimientos: El entusiasmo, la felicidad, la gratitud y el amor; nuestros sentimientos son un mecanismo de retroalimentación; recuerda que tus pensamientos son la causa primera de todas las cosas; un pensamiento mantenido un tiempo, éste se transmite al universo, el universo se comunica contigo a través de tus sentimientos, ellos son tu mecanismo de retroalimentación.

Puedes empezar ahora mismo a sentir sano, a sentirte con prosperidad, con amor y el universo corresponderá a la naturaleza de esos sentimientos, porque tus pensamientos y tus sentimientos crean tu vida y a cada paso creamos nuestro propio universo; la combinación del pensamiento y el amor es lo que crea la irresistible fuerza de la ley de la atracción, este es un principio eterno y fundamental inherente a todas las cosas, en todo sistema filosófico, en toda religión y ciencia, el sentimiento es deseo y deseo es amor, sentimiento impregnado de amor es invencible.

La factibilidad de utilizar el secreto de la atracción es la de que “¡Tus deseos son órdenes!”; el primer paso es pedir, da una orden al universo, deja que el universo sepa lo que quieres, y él responderá a tus pensamientos; el segundo paso es tener fe y confianza en lo que ya es tuyo mediante una fe inquebrantable, en el momento en que pides, crees si sabes que ya tienes lo invisible; y el tercer paso del proceso es recibir el don, el bien invocado, y sentirse bien y ser feliz, así funciona el proceso creativo con sencillos pasos: pedir, tener fe y recibir.

Es un proceso poderoso el que un hombre puede con cambiarse a sí mismo y dominar su propio destino, esa es la conclusión de toda mente y que está completamente abierta al poder del pensamiento correcto, todo lo que somos es el resultado de lo que hacemos pensando, creando intencionalmente imágenes nuevas para tu futuro, así como la gratitud acerca tu mente a la armonía con las energías creativas del universo, es la forma de atraer cosas buenas.