César Augusto Correa
Yo creo que el 20 de octubre próximo concluirá el presente proceso electoral, que no habrá segunda vuelta, gracias a la incidencia de Fernando Villavicencio en los resultados.
De acuerdo con las normas vigentes, si una candidatura obtiene más del 40 % de los votos en la primera vuelta y una ventaja de por lo menos 10 % sobre el segundo, el CNE deberá declararla ganadora y elegida.
Pues bien, lo que se va perfilando es que Luisa González pase del 40% el 20 de octubre y que el segundo en llegar lo haga con una diferencia superior al 10%, dando lugar a que ella quede elegida en primera vuelta.
Lo anterior será posible debido a que Fernando Villavicencio le quitará al segundo precisamente la cantidad de votos necesarios para poder pasar a segunda vuelta.
En su calidad de chimbador, Villavicencio va a quitarles miles de votos a Yaku y a Sonnelhozner y los pondrá a considerable distancia de Luisa González.
Villavicencio es el mejor chimbador que la Revolución Ciudadana podía desear para magnificar sus posibilidades electorales en el presente año.
Hervas es otro chimbador, de ahí que no entiendo por qué la Revolución Ciudadana ha impugnado su candidatura. Es cierto que existe una razón legal para hacerlo, pero electoralmente hablando no es conveniente sacarlo de la lid, pues no va a quitarle votos a la Revolución Ciudadana sino a las otras candidaturas.
Luisa es una mujer de suerte. A más de contar inesperadamente con un chimbador que modificará las tendencias, tiene otros factores a favor, como la de ser candidata del único movimiento que le ha hecho una oposición valiente al peor de los gobiernos que ha tenido el país a lo largo de su historia, a un gobierno que está golpeando sin misericordia a los trabajadores, a los que ha venido condenando al desempleo, a la pérdida grave de la capacidad adquisitiva de los salarios, al franco deterioro de los servicios públicos, a morirse en las puertas de los hospitales por la carencia total de medicinas e insumos, al incremento pavoroso de la delincuencia. Luisa es la candidata que naturalmente va a capitalizar el implacable descontento que ha desencadenado el máximo líder de la derecha. Vean lo último: Lasso acaba de decretar una reducción de los presupuestos de los municipios de todo el país e inmediatamente Luisa salió a garantizarles la devolución total de esos millones de dólares; ahora los alcaldes saben que con Lasso o un presidente neoliberal, carecerán de recursos para atender los reclamos de su gente, en tanto que con Luisa González van a mejorar sus ingresos.
Así es la vida electoral, en la que hay ocasiones en las que la suerte decide los resultados.
