Lo único que no cambia es el cambio

Diego Lara León

En la década de los 40 en una accidentada sesión de un cabildo de una gran ciudad, se discutía la conveniencia o no de construir calles amplias para soportar la cantidad de carros que en el futuro tendría esa urbe. Un iluminado edil indicaba que en 10 años solo se había incrementado 15 carros en el parque automotor, y por lo tanto sería un desperdicio de recursos construir calles amplias. Hoy esa ciudad tiene 2 millones de vehículos. La buena noticia es que no le hicieron caso a ese ciudadano.

Ciertos accionistas de los bancos hace 40 años discrepaban en invertir en la instalación de cajeros automáticos, aducían que iba a generar despidos masivos de funcionarios bancarios, que iba a ser muy complicado de usar para los clientes, que nadie iría los cajeros, que la gente siempre preferirá ir al banco. Hoy no se concibe una entidad financiera que no tenga ese servicio.

Cuando salieron los teléfonos celulares, mucha gente decía, “yo nunca tendré uno”, “con el teléfono de casa es suficiente”. Hoy, más del 80% de la población tiene un teléfono celular; y, el teléfono fijo en casa, empieza a desaparecer.

Los mas conservadores contadores, se resistieron por años a dejar las famosas tarjetas Kardex y sus libros diarios, literalmente llenados a mano con un lápiz con mucha punta; en la actualidad a nadie se le ocurre criticar a quienes usan los programas contables, ni las ventajas de Excel para estas tareas.

Varios clientes no se plantearon la mínima posibilidad por años de comprar vehículos que no tenían chasis, ¡imposible comprar un auto compacto!, decían. Pusieron el grito en el cielo cuando los carros vinieron sin platinos ni carburador, ¿qué era eso de autos a inyección? Hoy no se encuentra en el mercado autos con esa tecnología ya caduca.

A inicios de los años 90, había ciertos profesores de arquitectura que se resistían a que los alumnos de aquella carrera usen el famoso Autocad, decían que los buenos arquitectos son los que hacen planos a pulso, con papel ingeniero y rapidógrafo, hoy en día no existe plano que no se haga en este programa, o en programas similares.

Últimamente se está generando una enorme discusión por el uso del Chat GPT. Algunos dicen que eso reemplazará y anulará el criterio de los profesionales, docentes, administradores y asesores. Quizá, quienes dicen eso, sean los mismos que no querían que se use el Autocad o se hagan calles amplias o se fabriquen carros a inyección.

La próxima vez que nos llegue la intención de oponernos a algo nuevo, recordemos estos casos e imaginémonos un futuro diferente a hoy. Si queremos un futuro exactamente igual a lo que tenemos ahora, entonces seguro será un mal futuro, recordemos que “lo único que no cambia es el cambio”.

@dflara