
Desde el pasado fin de semana, cientos de romeriantes de la provincia del Azuay empezaron a arribar a la ciudad de Loja, con el propósito de visitar a la Virgen de El Cisne. La mayoría lo hacen caminando y otros en bicicleta, pero todos con la sola meta de postrarse a sus pies.
Milagros
Alrededor de dos a tres días, los romeriantes caminan desde su tierra natal hasta Loja: son más de 200 kilómetros. Durante su trayecto, en la parroquia de San Lucas utilizan la vía antigua a Cuenca, aunque las condiciones climáticas no han sido las óptimas, por el intenso calor.
La mayoría de los peregrinos realizan esta travesía por milagros relacionados a la salud de ellos o sus familias.
Kléver Quituisica Huaca lleva alrededor de 15 años cumpliendo este recorrido. Relató a Diario Crónica que todos los años salen de sus casas ubicada en el cantón El Pan, provincia del Azuay, la madrugada del 01 de septiembre, él, su hermano y cuñado. El resto de su familia lo hace en bus y se encuentran en la ciudad de Loja.
“Hacemos esta caminata en agradecimiento a la Churonita, ya que ella le dio una segunda oportunidad a un sobrino y lo curó de una grave enfermedad”, dijo.
Por su parte, Andrés Huaca Caicedo narró a este Diario que en su caso es el sexto año que realiza la peregrinación. “Desde que salimos de casa hemos soportado el intenso sol y el fuerte frío, pero la Virgen nos da fuerzas para seguir adelante y llegar hasta su trono”.
Ángel Cusco Arias, devoto cuencano, también camino por varios días. Señaló a Diario Crónica que agradece a la Sagrada Imagen por ayudarle a llegar a la ciudad. “Me ha ayudado muchísimo porque me iban a amputar el dedo de la mano por la diabetes, le suplique a ella y ahora estoy sano. Pensaba que sí me quitan el dedo, entonces para qué estudie música”, acotó.
A decir de Carlos Enrique Cusco, también feligrés, al momento que arriban a la parroquia San Lucas, “el camino hacia Loja se vuelve más liviano y el viento más bien nos empuja a seguir adelante”.
Arribo
Los romeriantes llegarán hasta el viernes 08 de septiembre, posterior emprenden el viaje hacia la parroquia El Cisne, sitio donde termina su periplo y regresar a su tierra natal. (I)
