El mundo de la mentoría

Por: Sandra Beatriz Ludeña

La mentoría es algo maravilloso, porque a los seres humanos nos gusta guiar y también ser guiados, o lo que es lo mismo, ayudar y ser ayudados. Y esto no es novedad, porque desde tiempos antiguos se realizaba con toda naturalidad.

Lo que vengo a compartir el día de hoy es una luz, pues, a quién no le gustaría la idea de que alguien que tenga la experiencia necesaria, nos guie con precisión a la consecución de nuestros objetivos y así ver florecer amor, salud, riqueza.

El arte de la mentoría puede hacer realidad esta aspiración de plenitud, para nadie es desconocido que, en la convivencia diaria, la sabiduría popular comparte claves para realizar ciertas cosas con mayor eficacia. Recuerdo que en una ocasión intentaba hacer un trámite en una institución pública, pero, todos los que llegaban a la ventanilla para entregar la documentación eran regresados con sus carpetas, pues, les faltaba algo por hacer, hasta que hubo una persona, que ya había pasado por el intento varias ocasiones y de su experiencia, decidió hacer mentoría, voluntariamente nos guío a los novatos en ese intento, indicando cómo, con qué documentos y los procedimientos que se debía realizar para evitar la pérdida de tiempo y llegar al resultado.

De esta forma, los mentores están en los lugares más insospechados y aparecen en los momentos más cruciales.

La mentoría en realidad no es nueva, ya que remonta a épocas como la del legendario Sócrates, quién con su método de preguntas y respuestas, realizaba una guía a sus discípulos, para conducirlos por sendas de autoconocimiento.

Leonardo da Vinci es otro ejemplo de lo que hace la mentoría, en cuyo caso, la mentora Andrea del Verrocchio, no solo lo guío para que realizara una plástica diferente, sino que le inculcó una mentalidad de innovación y creatividad que cambió el mundo del arte.

Estos grandes mentores son el ejemplo más patente de lo que puede hacer esta vocación de mentores y cómo influye este tipo de enseñanzas en la humanidad. Sin embargo, la mentoría no es simplemente una cuestión de elección, es un llamado, que requiere de amor por la humanidad.

Quién se considere mentor debe antes que nada ser generoso, tener suficiente amor por el prójimo y saber que esta actividad permite conectar con la gente a un nivel profundo y marcar diferencias en esas vidas.

Me desempeño como mentora de emprendedores desde el año 2010, es decir, es ya algo más de una década, la experiencia es gratificante, porque se puede hacer de la vida del otro una piedra preciosa que es posible descubrir, pulir, llevarla a que brille, es el tipo de satisfacción que no tiene descripción. El mundo de la mentoría es realizar el bien al otro, y sentirse feliz por su éxito. Realización a otro nivel.