Hacienda Romerillos, un predio lojano de miles de hectáreas.
La Hacienda Romerillos, de propiedad del Ayuntamiento local, pero ubicada entre Loja y Zamora; vuelve a ser objeto de análisis: los terrenos estarían, en su mayoría, abandonados. El alcalde señaló que están en diálogos con las autoridades zamoranas para aclarar el escenario.
Evitar cortes de energía y muertes violentas, desafíos del nuevo presidente de la República.
El acto de posesión de las autoridades que ganen las cercanas elecciones generales será 24 de mayo de 2025, incluido el binomio presidencial, que enfrentarán un escenario complejo, donde la ciudadanía aspira soluciones urgentes en la inseguridad y cortes de energía.
El Ministerio de Energía y Minas, junto a CELEC EP-Gensur, en días previos, inició el proceso de socialización del proyecto fotovoltaico Matala, que se prevé desarrollar en el cantón Gonzanamá. Al respecto, el alcalde señaló que será una obra de gran envergadura, que requerirá indemnizar a los propietarios de los terrenos; mientras que la ciudadanía sostiene que afectará las tierras agrícolas. Obra El proyecto se … Seguir leyendo En Gonzanamá: Proyecto fotovoltaico Matala genera reacciones a favor y en contra
Ejercer el derecho al voto es un acto cívico y sagrado que debe ser entendido como lo que realmente representa: ¡La ratificación solemne de una suerte de matrimonio sagrado e inquebrantable entre la patria y el ciudadano!
En tiempos de crisis, cuando se ha desvalorizado la profesión docente, reafirmar la importancia de la educación es un acto de resistencia. Educar es desafiar las estructuras que perpetúan la desigualdad y asumir la tarea de la emancipación. No es solo instrucción ni simple transmisión de saberes; es una práctica liberadora que otorga sentido a la existencia y cuestiona lo establecido. Jacques Delors dice que, si “la educación encierra un tesoro”, debemos abrirlo con conciencia crítica y compromiso.
Los seres humanos vivimos en comunidad y, en ella potenciamos carismas y dones. Respondemos a la invitación de una voz interior que nos impulsa abandonar la cueva que nos cobija para salir a buscar nuevas maneras de progresar. La palabra “vocacion” conserva el color que la distingue y el sabor que la vuelve apasionante. Todo hombre tiene una misión que cumplir en el mundo que lo rodea y lo interpela. La razón de su felicidad radica en valorar su identidad.
Por el año 1972 ingresaba a la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Loja, con el fin de estudiar para profesor de Castellano y Literatura de los colegios del país. Era la época de vacas gordas de la U, dirigido por un rector muy capaz y con una amplia visión de que la ciencia, la tecnología y la investigación deben marchar juntas y de que el conocimiento debe universalizarse. Estando en la flor de la vida, unos hechos los marxistas, leninistas, troskistas; otros, soñando en el Ch. Guevara, le entramos al asunto.
Alexandra Andrade Elizalde, “La Niña”, nació en la ciudad de Alamor, cantón Puyango en la provincia de Loja. Cuando tenía 5 años de edad su familia se trasladó a vivir en la ciudad de Quito. El sueño de Alexandra era convertirse en bailarina de ballet, arte escénico que desarrollaba con mucha soltura hasta los 18 años; hasta que comenzó a sentir dolores, una enfermedad se apoderaba de su cuerpo, la poliomielitis. El dolor, el sufrimiento, el impedimento de poder realizar todos sus ideales, trastocaron sus proyectos iniciales, pero no se amilanó. Su nuevo estado de salud, desarrolló en Alexandra, profundos sentimientos, “no me quedo para que me compadezcan, ni para que me digan pobrecita; económicamente seré pobre, pero no pobre de espíritu”, dice Alexandra. Así nace su nuevo proyecto, la Fundación “Hilando Sueños”.
A 28 km al norte de Loja, por la vía antigua a Cuenca, se encuentra un hermoso barrio denominado LAS JUNTAS, según sus moradores, gente buena y trabajadora, se llama así porque justo en ese lugar “se juntan” dos ríos y también “se juntan” varios caminos.
En la cotidianidad de la vida hay una habilidad que nos produce grandes beneficios en el entorno social: Saber expresar los sentimientos y las ideas, asertivamente: “expresar pensamientos y sentimientos de manera clara y respetuosa, sin herir a los demás”, de esta manera, podemos comunicarnos mejor, acercarnos a otros y fortalecer nuestra relación con ellos, bajar el nivel de conflicto y hasta liberarnos del estrés que nos producen los malentendidos.