Quinta Historia: “Sahuma con mandarina”

SABEL

Esta es la historia de una feliz mandarina que deseaba conocerse, más en su mundo no existía la forma. Entonces, decidió salir a investigar ante los cuatro elementos.

Le preguntó al agua del río: hermoso cauce de agua, ¿cómo es mi color? Este respondió, tienes un color muy sugerente, anaranjado que en mi se refleja y bien me adorna.

Luego se encontró con el viento y le dijo: Ligerísimo aire, ¿cómo es mi olor? Respondiendo de inmediato: tienes un olor que impregna encanto, que llevado por mí, enamora.

Luego fue con la tierra y le interrogó, señora madre tierra, ¿cómo es mi sabor? La tierra describió el sabor muy gustoso, concentrado a base de la fuerza de la tierra.

Finalmente le consultó al fuego, invencible fuego, ¿cómo es mi esencia? Este, sin titubear describió: Eres la mandarina, estimulas la visión positiva, atraes la felicidad y la creatividad. Tu aroma es indestructible, es bueno para crear prosperidad del hogar. Una sahuma con tu cáscara quemada sirve para limpiar el aura y renovar la energía del alma.

Entonces, la mandarina muy orgullosa, reconoció: tengo cualidades. Si por una parte soy en realidad hermosa, también por otra, soy beneficiosa. El fuego asintió, así es, y te afirmas a través de mí, transformada en esencia, alejas el miedo y la angustia del humano. Entonces la fruta, colocó su cáscara al sol y una vez seca, se entregó por amor a la “Sahuma con mandarina”, cumpliendo la misión.