Proveedores y constructores de obras sin solución

Culmina un año calendario y quienes fueron proveedores y contratistas de algunas obras realizadas en la ciudad y provincia de Loja, entre ellas, Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso, Teatro Benjamín Carrión, entre otras, no tienen una solución definitiva a la problemática que atraviesan desde hace algún tiempo.

Pasaron algunos años desde que las obras culminaron e incluso se inauguraron mediante actos formales.

 La preocupación es mayor porque algunos contratistas continúan impedidos de trabajar con el Estado por tener inconvenientes con el Servicio de Rentas Internas (SRI) y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

En diálogo con Diario Crónica, los afectados manifiestan que continúan con las gestiones.

Orlando Pineda Ochoa, fue constructor del Hospital de Catacocha (Paltas) y la Corte Provincial de Justicia de Zamora.

 Dice que la primera obra se le determinó el pago de utilidad del 68%, “pero ningún contrato puede dar esa utilidad”. Y la segunda el 38%, “cuando de acuerdo a la Ley, no debe ser más 15%.”

La situación es crítica porque “nos quebraron, no, nos permiten trabajar”. Esperan que exista una alternativa por parte del actual Gobierno.

Gestiones

Fernando Fierro Jiménez, otro de los afectados, en este caso, de la Unidad Educativa Bernardo Valdivieso, acota que las gestiones vienen desde hace algunos años, sin una solución definitiva.

Hace pocos días, hubo un acercamiento con actual Gobernador de Loja, se expuso la problemática y en estos días se espera  se concrete una cita de trabajo, precisa.

Los problemas vienen desde 2015.  Fierro Jiménez, agrega que fue subcontratista de la empresa   Promocaledonian Ecuador S.A. (responsable en un inició de la construcción), pero al darse por  terminado de forma unilateral el contrato se dejó pendiente los pagos alquiler de maquinaria y cimentación.

A ello se suman, otros 70 profesionales más que realizaron diversas labores y hasta la fecha no se les paga.  El rubro total adeudado es de alrededor USD  7 millones, concluyó.

Teatro

En el Teatro Benjamín Carrión se presentan los mismos inconvenientes. Desde hace seis años los proveedores exigen pagos por obras realizadas como metal mecánico, instalación de puertas, pasamanos, sonido, entre otros. (I).