¡El que no conseguía trabajo!

Diego Lara León

Nos suele pasar que usamos algo de forma cotidiana, pero no nos detenemos a pensar quien está detrás de aquello que nos hace la vida más fácil, ni cual es la historia que llevó a desarrollar ese producto que tanto usamos.

Si les pregunto cual es la aplicación que mas usan en su teléfono, estoy seguro que la inmensa mayoría dirá que es el famoso WhatsApp. Mas de 2 mil millones de seres humanos la usamos a diario y es de largo la red social más utilizada en el mundo. Pero, desconocemos tanto de un producto que lo tenemos tan cerca y lo usamos a cada momento.

Brian Acton es el empresario y programador que creó semejante aplicación, obviamente no lo hizo solo, se asoció con su amigo Jan Koum.

Lo que quiero compartirles hoy no es solo el nombre de su fundador, sino la interesante historia de perseverancia y resiliencia detrás de su creación.

Acton estudió en la Universidad de Stanford, donde obtuvo su licenciatura y maestría en Ciencias de la Computación. Después de completar su educación, trabajó en varias empresas de renombre, incluyendo Apple.

En 2008, Acton deja Apple, y ahí inicia la historia de WhatsApp. Acton postuló a Twitter y Facebook pero fue rechazado por ambas compañías, luego intentó en otras reconocidas empresas de tecnología, pero tampoco fue contratado. Tras meses de intentar ser reclutado por la creciente industria de la tecnología, decidió que era momento de cambiar su plan de vida. Con mucho tiempo libre, al estar desempleado, empezó a investigar y a estudiar el mercado, se dio cuenta que las empresas no estaban prestando interés ni consideraban importante en ese momento (año 2009) a la privacidad en la comunicación en línea y también observó la molestia que tenían los usuarios al usar aplicativos de mensajería con anuncios e interrupciones.

En el 2009, Brian Acton y Jan Koum, quien también había trabajado en Yahoo, fundaron WhatsApp Inc.

WhatsApp se lanzó oficialmente en 2010 y rápidamente ganó popularidad debido a su enfoque en la privacidad, la simplicidad de uso y su capacidad para enviar mensajes de texto y multimedia a través de la conexión a internet. La aplicación tuvo un crecimiento exponencial y se convirtió en una de las principales opciones de mensajería para millones de personas en todo el mundo.

En 2014, la empresa que no lo contrató años atrás, pagó 19 mil millones de dólares para quedarse con su aplicación. Facebook compró Whatsapp, por una cifra estratosférica; y, aquel ingeniero, que salió frustrado de aquella entrevista de trabajo, se convirtió en un multimillonario empresario.

Muchos dirán que Facebook hizo un mal negocio y perdió mucho, otros que Acton hizo el negocio de su vida y ganó más. Lo que si creo es que, si aquel ingeniero no hubiera sido rechazado por estas gigantes tecnológicas, a lo mejor no tuviéramos WhatsApp en nuestros teléfonos y en nuestra vida. Los momentos de crisis, elevan la capacidad de creación de las personas, momentos de crisis son sin duda momentos de oportunidades.

@dflara