Carabela del Jipiro

A los tripulantes de la poesía

Cómo en aquellas hazañas para sobrevivir

las tripulaciones eran gigantes pequeños

barcos y submarinos ante páginas de icebergs

montañas como las faldas de la madre en la infancia

canicas en una botella junto a los triunfos invisibles

ante el profundo suspenso de la respiración

silencio en la anchura de las palabras.

Acorralemos las aguas del Zamora (ahora)

encallemos junto a las orillas del Malacatos y el Sabanilla

y en un micro cuento salvarnos de nosotros mismos

cantemos mientras nos cubrimos

con la frazada de los lamentos

con las heridas escribamos lo que siempre callamos

en las calles sus pasos labren un camino de verano.

Reluzcamos el carbón en el pegamento

reptemos la playa hasta encontrar la marea

seamos alimento de las gaviotas del puerto

tatuémonos olas y sirenas seamos el poema

Jinetes del blues de la puerta de la ciudad

sigamos desgajando el babor de la brisa…

(De Industrias Imaginarias Songbird)