Leonardo Cueva Piedra: El caminante comprometido

María Antonieta Valdivieso C.

Con el aval de la Universidad Técnica Particular de Loja, Leonardo Cueva Piedra nos trae ahora una nueva producción literaria, a la que ha denominado Confesión al atardecer, en la que recopila, en la primera parte, relatos, vividos por él mismo o llegados a través de terceros; y, el segundo apartado, conformado por poemas llenos de ternura pasional, de amor filial, de duda existencial, de fraternal amistad, de compromiso social.

La tercera parte recoge artículos de opinión publicados en forma de carta y de manera regular en los diarios El Comercio, El Expreso y La Hora. Recordemos que Leonardo no es un mero espectador de los hechos que suceden diariamente, sus artículos son firmes, frontales, invitan a rechazar el statu quo, a no permitir imposiciones arbitrarias, ni políticas corruptas, vengan de donde vengan; pretenden orientar la opinión pública especialmente la de los jóvenes lectores; y, a sensibilizar los oídos de quienes manejan el poder. Sus artículos, siempre en alta voz, se refieren a temas de interés ciudadano y del país; es un hombre ideológicamente comprometido, con firmes ideas políticas, con las que no todos están siempre de acuerdo.

Myriam Aguirre Montero, destacada intelectual y docente universitaria, en la presentación de la obra dice, “escribir es un acto de generosidad porque se comparten experiencias, vivencias, recuerdos, sentimientos, nostalgias, alegrías, sensaciones del alma , y más aún si se las expresa en forma diáfana y amorosa como lo ha hecho el autor, Leonardo Cueva Piedra, a quien se lo puede describir con el mejor adjetivo: lojano, por esa generosidad, capacidad y corazón con que nos comparte su interior , sus riquezas, sus memorias, sus lojanidades”.

El mismo autor dice al respecto: “el relato surge de imágenes, recuerdos y narraciones que se conservan en la memoria, crisol en donde confluyen el ser querido, el amigo, el coterráneo, recreados en el siempre vivo terruño-exquisito manantial, en donde se bebe a tragos cortos la inevitable añoranza”. Sobre sus artículos de opinión manifiesta que para hacer opinión sobre causas sociales recurre a redactar cartas, que es una forma de llegar directamente al lector.

Sus narraciones están llenas de añoranza, de nostalgia por tiempos pasados, como en el caso de Viaje a la niñez y Águilas humanas; de sus recuerdos de viajero incansable: En el Sur, un buen destino; Max, hombre de mundo; El barman cejijunto. Cuenta situaciones hilarantes vividas en nuestra pequeña urbe tales como Llegó Jesús y El milagroso.

Como hombre sensible, Leonardo es un fino poeta, cuya poesía abarca todos los aspectos del ser humano, el amor, indudablemente, es uno de sus temas preferidos:

Ahí estaba ella, sentada frente a mí,

junto a mí, sonriente.

Ignoraba que yo la veía bella,

Que, extasiado, buscaba en su mirada,

un destello, un aviso,

para confesarle que ya la conocía,

que solo la esperaba.

Del amor filial, sus versos están llenos de ternura:

Desde la estancia que acoge tus años,

Me viene tu voz de “siempre amor”

Evoco tu imagen, tu rostro risueño.

Tu mundo, ahora pequeño,

es el espacio, —lo dices así—

para las mieses de tu siembra

que viven en ti.

Para hablar de su padre, sus palabras se enternecen:

Padre a todas las horas del día,

De corazón grande y expresión bondadosa,

Íntegroy respetuoso, sin esperar nada a cambio.

Cuando creyó haber cumplido, pensativo, aquel, su último día,

silenciosamente hizo mutis,

y ahora desde su estrella, sonriente nos contempla…

Su compromiso social se evidencia en varios de sus versos, cito algunos de su poema “Llegará el día

Te sacudirás del frio del páramo,

henchirás tu pecho, bajarás hermano indio, cóndor,

y cabalgarás al viento

con tu grito de viento en las palabras.

Ese día se quebrará el silencio en las montañas,

se incendiará la tarde

en las llanuras se escuchará tu voz “aquí en la tierra como en el cielo”.

Según Patricio Carpio Mendieta, en la contraportada de la obra, al referirse a la poesía de nuestro autor dice: La propuesta poética de Leonardo Cueva Piedra trasunta sencillez, frescor, sensibilidad y al mismo tiempo complejidad, contundencia y frontalidad en el lenguaje, evitando incurrir en artificiosas e innecesarias figuras retóricas que pudieran confundir o diluir lo que quisiera comunicar a los lectores.

Termino con las palabras de Myriam Aguirre Montero: “Escribir es difícil y hacerlo con propiedad y pertinencia, mucho más. Gracias Leonardo por esta obra que conjuga, capacidad, corazón y el espíritu noble de un lojano”.

Adelante Leonardo, que el camino del caminante sigue, que tu voz poética, periodística y narrativa continué, produciendo nuevas e importantes obras literarias.

Loja, 30 de agosto de 2023