Diplomado virtual en Recursos Didácticos y Tecnológicos

Galo Guerrero-Jiménez

Independientemente de la cultura que cada ciudadano tenga, su formación moral, científico-tecnológica y humanística debe ser permanente para que se convierta en un ser humano íntegro, con juicios morales y argumentos sólidos que le permitan asumir una vida sana y empáticamente racional, emocional y espiritualmente sentida para que pueda darle coherencia a todo cuanto hace en relación con sus semejantes.

No hay que olvidar que “se aprende lo que se vive”, y si esa vivencia es correspondida “a través de un trabajo común de revisión lúcida, de descomposición y de recomposición, de invención y también de fantasía, se dispone uno a poner los hechos de la vida en una secuencia más coherente para obtener una narración válida y digna” (Colombero, 1994), porque, en efecto, somos entes narrativos, listos y dispuestos para decir, para hablar, para conversar, para comunicar lo que se conoce, lo que se siente, lo que se hace, lo que se piensa y lo que se contempla con la luz del corazón; pues, “al contemplar la belleza, la unidad, el bien y el orden que hay en la naturaleza, en definitiva, la armonía de todas las cosas, la inteligencia espiritual se activa para comprender el misterio de la existencia” (Torralba, 2010), sobre todo en tiempo de crisis, como el que hoy estamos padeciendo por la pandemia de la corrupción moral y del coronavirus.

En conjunto, el don de las inteligencias que el ser humano posee hace posible infinidad de proyectos que se cristalizan según los ámbitos de realidad que en el plano humanístico se puedan consumar para que la ciencia o cualquier otra actividad social, educativa o cultural pueda considerarse relevante, enriquecedora y vivificante por la creación de relaciones de encuentro que pueda generar, como la que se va a llevar a cabo, por tomar un ejemplo, a partir del 8 de junio de 2020, con la puesta en ejecución del proyecto virtual del Diplomado en Recursos Didácticos y Tecnológicos promovido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Universidad Internacional de la Rioja (UNIR), Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y Ministerio de Educación del Ecuador, para capacitar a 2000 maestros fiscales de la zona rural y urbana que han sido seleccionados y becados para que puedan estudiar durante seis meses este diplomado que centra su atención en la educación de la cultura digital y didáctica de las ciencias naturales, de las matemáticas y del idioma español.

Me complace estar de cerca en este proyecto educativo internacional que hace énfasis en disciplinas, hoy en día, quizá las más vitales para que nuestros maestros ecuatorianos adquieran una formación tecnológica y humanístico-científica pertinente y actualizada, que les permita llegar, luego, a nuestros niños y jóvenes estudiantes, no tanto para que se les transmita conocimientos mecanizados y memorísticamente asumidos, sino para “crear formas de unidad fecundas, y ello se logra asumiendo de modo respetuoso y colaborador las posibilidades que nos vienen ofrecidas (…) cuando sabemos responder positivamente a la llamada de estos valores y participamos en ellos, [experimentando] su fuerza transfiguradora” (López Quintás, 2014), tal como pretendemos, en el caso de la apropiación de la lengua española, en una de sus grandes preocupaciones, la lectura y la escritura, y en coherencia con lo que señala la bibliotecaria colombiana Silvia Castrillón: “Solo cuando leer constituya una necesidad sentida por grandes sectores de la población, y esta población considere que la lectura puede ser un instrumento para su beneficio y sea de su interés apropiarse de ella, podemos pensar en una democratización de la cultura escrita” (Bialect, 2018).