¿Y el quinto pasajero a bordo?

César Eduardo Briceño Toledo

Entre otras interesantes sagas que hemos visto últimamente en el país, sobre narcorufianes y rateros de última data; nos deslumbró la audacia del bribón Daniel Salcedo Bonilla, quien con su amante -¡por qué nunca puede faltar la parte romántica del cuento!- y 2 pasajeros más-uno de ellos no aparece y que presumen sería un César Rodríguez- pretendió burlar la justicia ecuatoriana, mediante un viaje de Guayaquil-Puná-Perú; en una avioneta supuestamente robada a Alfredo Adum, pana del “loco que ama” Abdalá Bucaram. Fue una triangulación perfecta para llevar a cabo el plan siniestro, como la cosa nostra de no haber ocurrido el fatídico percance el 8 de junio pasado.

En principio se señaló que el prontuariado llevaba 15’000.000 de dólares, que no se ha vuelto a escuchar. El hermano, Noé Salcedo, fue apresado al día siguiente en el Perú con la bicoca de 50.000 dólares, por portar credenciales adulteradas; que tenía por objeto, sobornar a la policía peruana para que lo dejen libre al hermano hospitalizado.

Según las autoridades la avioneta salió con todas las regulaciones, pero luego, las incumplieron. El viaje fue acreditado por la Dirección de Aviación Civil; responsable del tráfico aéreo, desde el decolaje hasta el aterrizaje a su destino. Dispone de 7 radares secundarios que sirve para el control y 4 radares primarios que los administra la FAE. Increíblemente solo por el accidente se supo sobre el intento de fuga.

La desprotección del espacio aéreo ecuatoriano no es nada nuevo. Durante décadas ha sido frecuente ver que las narcoavionetas surcan libremente el cielo del Ecuador. Después del ataque en Angostura, el gobierno compró radares a China, que no funcionaron. El gobierno adquirió nuevos radares. Más de 2.000 pistas de aterrizaje existen en Ecuador, algunas de ellas controladas y otras sin esa supervisión; usadas por delincuentes.

Debe existir un sistema de mando único, entre estos dos organismos de navegación y tránsito aéreo, para evitar esta división de responsabilidades y confrontaciones bizantinas; con el propósito de evitar los vuelos ilícitos, el narcocontrabando y evasión de impuestos.