Crecimiento y desarrollo socioeconómico

El economista Jorge Zárate Castro, experto en programas socioeconómicos, manifiesta que no existe una relación directa entre crecimiento y desarrollo económico, mucho menos entre crecimiento económico y desarrollo social.

El gran reto de la sociedad mundial y nacional, es crear un vínculo efectivo entre crecimiento económico, desarrollo económico y desarrollo social en regiones con rezagos en estos conceptos, como es el caso particular de América Latina. Sostiene que el crecimiento económico sostenible ha sido tradicionalmente uno de los principales objetivos en la agenda de los países de América Latina, porque representa la principal fuente de financiamiento del desarrollo económico y social. El crecimiento económico consiste en el mayor aprovechamiento de los recursos disponibles, porque no existe crecimiento económico sostenible sin factores productivos desarrollados. De modo que la relación no es lineal, sino que se trata de términos que se retroalimentan en un proceso dinámico. El crecimiento económico sostenible es determinado por los mercados y las instituciones sociales en eficiente funcionamiento.

Es decir, el crecimiento económico es un medio para el desarrollo social, no un fin en sí mismo, porque depende de ciertas condiciones para convertirse en tendencia permanente. Por otra parte, las sociedades no detienen su nivel de desarrollo económico y social, el desarrollo no es una meta fija, es una condición dinámica que exige procesos de mejora continua del bienestar y calidad de vida de las personas que viven en sociedades determinadas. El crecimiento económico impulsa materialmente el desarrollo social en la medida que amplía el estado de condiciones de producción y factores productivos; pero mientras mayor sea el desarrollo social, más sostenible es el crecimiento y desarrollo económico. Sin duda existe una relación muy estrecha entre todos estos términos, pero son esencialmente diferentes.

Menciona que el desarrollo social exige crecimiento económico, libertad política, desarrollo económico, equidad social, participación comunitaria, sostenibilidad ambiental y seguridad social. El problema de viabilidad del bienestar colectivo surge cuando se afirma contar con desarrollo social y no se obtienen resultados tangibles en términos de crecimiento y desarrollo económico. Para que haya crecimiento económico sustentable, que financie el desarrollo económico y el desarrollo social; es necesario que los excedentes obtenidos de la economía se destinen a la inversión productiva, fundamental para incrementar la productividad laboral y destinar recursos a acciones concretas de desarrollo social. Afirma que el gasto público, debe dirigirse efectivamente a ofrecer bienes y servicios públicos eficaces y de calidad, para mejorar la eficiencia, equidad, equilibrio y desarrollo material de las naciones. Por lo que resulta imperante, lograr el equilibrio de influencias entre el Estado en democracia y el mercado. El que solo el  crecimiento económico pueda resolver los problemas sociales del mundo, es una falacia. Por esa razón, algunas concepciones alternativas han puesto énfasis en el bienestar social, basadas en la equidad de la distribución de los recursos disponibles y la creación de oportunidades para todos. Una vez superadas las ideas simplistas de desarrollo económico como única forma de desarrollo, podemos llegar al concepto de desarrollo social. Sostiene que el término desarrollo social sostenible, surge formalmente en los años noventa, cuando notables economistas estaban encargados del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en la que propusieron un modelo alternativo. Desde este modelo, el desarrollo es un estado complejo, consistente en la ampliación de oportunidades y opciones de las personas para lograr bienestar en un entorno democrático.

Todo esto es el resultado de un proceso que involucra factores sociales, económicos, demográficos, políticos, ambientales y culturales, con la plena participación de toda la sociedad involucrada. Desde esta óptica, el desarrollo social tiene como fin aumentar la libertad real de las personas. Según este enfoque, la expansión de la libertad es el medio y fin principal del desarrollo. El desarrollo social consiste p-entonces en la eliminación de controles a los tipos de libertad, que privan a los individuos de la posibilidad de aprovechar sus capacidades y oportunidades, y además, sin estas libertades no es sostenible ni sustentable el desarrollo socioeconómico de un país. Para garantizar estas libertades, deben existir instituciones económicas y sociales sólidas que impidan que se destruya el pacto social. Zarate Castro, afirma que el desarrollo social exige la eliminación de las principales fuentes de privación de libertad: la pobreza y la tiranía, la escasez de oportunidades económicas, la escasez de bienes y servicios públicos y la intolerancia o el exceso de intervención de Estados represivos. Finalizó Mencionando que el Índice de Desarrollo Social considera la esperanza de vida, el logro educativo y el ingreso per cápita como principales factores de desarrollo. Este índice omite ciertas condiciones que ponen en riesgo directo de vulnerabilidad a las personas, como la inseguridad, el estrés, pérdida de libertades políticas, sociales y económicas, y toda falla institucional que amenace el desarrollo personal y colectivo.

El progreso social depende de la disminución de las vulnerabilidades que atentan  contra el bienestar integral de las personas y sociedades, lo que incluye por supuesto vulnerabilidades económicas. Aunque un país muestre un alto índice de desarrollo social, ese indicador no será sustentable si en la práctica no se observan resultados notorios de crecimiento económico, desarrollo económico, estabilidad institucional y libertades garantizadas.