El barrio Borja

Juan Luna

Las ciudades crecen, se desarrollan, progresan con la tenacidad de sus habitantes; y, sus líderes y gobernantes están en la obligación política y ética de atender y apoyar sus necesidades, en un plano de equidad, justicia y solidaridad.

Voy a referirme en esta ocasión al Barrio Borja. Tiene su asentamiento en el noroccidente de nuestra ciudad, muy cerca de la terminal terrestre, legítima y debidamente reconocido en el ordenamiento territorial empieza a constituirse hace 32 años. Sus primeros habitantes empiezan a edificar sus viviendas en los grandes espacios verdes, cuyos terrenos, en esos momentos, estaban dedicados a la agricultura y ganadería.

El gobierno local, vista las necesidades, empieza a darle forma a la comunidad con la apertura de la vía principal de acceso, desde el barrio Clodoveo Jaramillo Alvarado, hacia la salida a Catamayo; luego, la apertura de calles y construcción de viviendas por el arribo de nuevos moradores empiezan a tomar forma, luego de 32 años el barrio está constituido y organizado. Cuenta con centros educativos, espacios de recreación deportiva, casa comunal, una capilla que benefician a los más de mil moradores que han edificado 600 viviendas, con las debidas aprobaciones.

Hasta allí todo parece bien, más, sin embargo, el barrio, por su crecimiento posee un sistema de agua potable y alcantarillado de aguas servidas obsoleto, con un ciclo de vida concluido y urge un estudio técnico y su construcción integral de un nuevo sistema de agua potable, alcantarillado de aguas servidas y de agua lluvia.

Actualmente, no hay esquina o calle del barrio que cada día explote una alcantarilla o una tubería de agua, el invierno agrava aún más la calamitosa situación.

Al estar rodeado por la quebrada Las Pavas, las viviendas y terreno colindantes están en riesgo inminente, debidamente informado al GAD-Loja, por Secretaría de Riesgos del 2014 en el que urge la construcción, sea de un embaulado, o muro de gaviones u hormigón para dar seguridad a la vida y bienes de sus moradores, muy especialmente, en el barrio Borja bajo, donde los moradores cada día ven la erosión de sus terrenos, sea por las filtraciones de agua de la parte alta, o del curso de la quebrada mencionada.

El asfaltado, al menos, de su vía principal de acceso, debe ser una respuesta, luego, de la adecuada construcción del nuevo sistema de agua y alcantarillado, posteriormente en etapas cubrir cada una de sus calles, obviamente, en las planillas, por mejoras y acuerdos entre el GAD y los moradores deberá ser cancelado como lo exige la estructura legal.

Desde hace 11 años, según una voluminosa carpeta que guarda la lista de pedidos, testimonios de la prensa, informes técnicos de organismos municipales, se ha solicitado atender estas obras prioritarias. Lamentablemente, no hay respuesta, aparte de visitas de los señores concejales y funcionarios, que ofrecen y ofrecen, pero no dan soluciones reales, concretas y prácticas.

Sr. Alcalde, Concejales, Funcionarios municipales, en esta última etapa de su administración, por favor atiendan a los moradores y dejemos un buen recuerdo de infraestructura física necesaria, de justicia y de solidaridad.