La lectura crítica desde una estética y ética del pensamiento metacognitivo y metalingüístico

Galo Guerrero-Jiménez

Bajo el sello editorial lojano de SP, está en circulación el texto ensayístico de mi autoría denominado Lectura crítica desde una estética y ética del pensamiento metacognitivo y metalingüístico, dedicado, en especial, a los docentes y estudiantes de bachillerato y de universidad en todos sus niveles educativo-profesionales y a todos los hacendosos lectores que saben que los libros no se hicieron únicamente para leerlos con el fin de estudiar para cursar y aprobar una asignatura determinada. Ellos saben que “la lectura es un acto libre. Debe uno leer el libro que le apetezca a la hora que le convenga” (Argüelles, 2017) y de la temática que más le sea inherente a su vocación profesional y a su condición humanística.

Leer y pensar para disfrutar, leer y pensar para tener una nueva visión de la vida de uno, de los otros y de la naturaleza. Por ejemplo, si mi interés está centrado en leer literatura, entonces “es innegable que cada vez que leemos poesía nace una emoción, encontramos alguna imagen, escuchamos cierta música, experimentamos cadencias, metáforas y un lenguaje cifrado que luego desciframos en nuestra propia experiencia para saber que la poesía es necesaria para vivir y que le da sentido a nuestra existencia” (Argüelles, 2017); pero, si leo solo para cumplir una tarea escolar, sin ninguno otro miramiento que no sea solo ese, pues, el hecho de haber leído solo ha servido para pasar el tiempo inútilmente.

Pues, leer para vivir bajo los parámetros estético-cognitivos que señala el escritor lojano Carlos Carrión en el prólogo de este libro: saber que al leer existe una “estrecha relación entre lenguaje e inteligencia; es decir de la poderosa influencia de la lectura en el desarrollo del intelecto humano. Y, como consecuencia, en el desarrollo de la sensibilidad, del corazón y de los procesos de raciocinio. Todo estudiante que leerá será, en su futuro, mejor profesional y mejor persona; todo profesor, más paciente y más sabio. Más tolerante, más creativo y más humano. Puesto que los libros bien elegidos son portadores del pensamiento y el humanismo de los grandes hombres de todos los tiempos” (2022).

Por lo tanto, leer y estudiar, claro que sí, para el desarrollo de nuestras capacidades intelectuales y socio-emotivas, como aquella de “facilitar a los docentes y alumnos la utilización de nuevas herramientas intelectuales y emotivas en la expresión oral y escrita desde el ámbito lingüístico, axiológico, cognitivo y hermenéutico-fenomenológico” (Guerrero-Jiménez, 2022), y así, poder adentrarnos en las grandes interrogantes que la vida nos depara, como las agudas reflexiones filosóficas que plantea el historiador israelí Yuval Noah Harari: “¿Quiénes somos? ¿Qué debemos hacer en la vida? ¿Qué tipo de talentos necesitamos? Dado todo lo que sabemos y no sabemos acerca de la ciencia, acerca de Dios, acerca de la política y la religión, ¿qué podemos decir acerca del significado de la vida en la actualidad?” (2018).

Desde esta óptica, la propuesta de este texto, entre varias de sus finalidades que en él se señalan, consta la de analizar y reflexionar en torno a varios “elementos que permitan favorecer el desarrollo de una educación inclusiva, de manera que sea factible robustecer el ámbito estético-hermenéutico-cultural, pedagógico, humanístico y científico de los estudiantes y maestros en su proceso de formación escolarizada”; y, desde una perspectiva cognitivo-lingüística en la que el desarrollo de nuestras capacidades intelectuales sirvan para “fomentar las relaciones sociales, culturales y artísticas de los estudiantes a través de la lectoescritura, con la finalidad de adquirir responsabilidades antropo-éticas y confianza en sí mismos”.