Poema desde los agachaditos

(Colgando los guantes)

Byron Karryon

Nunca tragaré tierra.

Nunca bajaré la panza.

Nunca tocaré madera.

Nunca creeré en el karma.

Nunca asistiré a un templo.

Nunca miraré por el retrovisor.

Nunca predicaré con el ejemplo.

Nunca marcaré por equivocación.

Nunca venderé mi alma a Milhouse.

Nunca hablaré a espaldas de alguien.

Nunca rezaré en el avión de Catamayo.

Nunca publicaré un poema en el diario.

Nunca regalaré mis discos de acetato.

Nunca tocaré el requinto como Naldo.

Nunca realizaré un recital de poesía.

Nunca recitaré un verso en el Bolívar.

Nunca pintaré las “horas tempranas”.

Nunca tendré una banda como Nirvana.

Nunca cantaré una canción en el karaoke.

Nunca seré victoriano igual a Swinburne.

Nunca bailaré sensualmente como Jagger.

Nunca cambiaré el repe por el encebollado.

Nunca escribiré como el hombre imaginario.

Nunca beberé más de dos tragos en enero.

Nunca volveré a apostar en contra de la selección.

Nunca haré un comercial del aceite “El Cocinero”.

Nunca un poeta similar a Héctor Manuel Carrión.

En la vida.