Conciencia, psicología política y liderazgo

“Nuestro país clama gobernantes responsables y consensuados capaces de liderar y lograr un punto de quiebre, para de esta manera ordenar y modernizar nuestro territorio”.

La psicología política aborda e integra las urgencias sociales que existen en la actualidad: realiza diagnóstico de la crisis actual, de construcción de instrumentos de gestión social, la reorientación de la educación de las personas, los problemas del liderazgo político y en general la significación psicológica de los fenómenos y movimientos sociales, la violencia y el terrorismo, entre otras. Las perspectivas de la psicología política se sintetizan en ampliar sus intereses en ocuparse de temas de otras disciplinas. Lo político, se hace cada vez más social y psicológico. La teoría psicológica, recurre a lo político como una estrategia de relación con la sociedad. Se puede interpretar por ello a la psicología política como una especialidad que se orienta a estudiar los fenómenos sociales. En este contexto, y más allá de establecer como fin inmediato y principal de la psicología política el poder descubrir y explicar el comportamiento netamente político, y entendiendo la psicología como ciencia vital para mejorar la calidad de vida, es posible defender la utilización de la psicología política para la mejora del bienestar de las sociedades. El propósito es facilitar que las personas puedan intervenir con éxito en asuntos políticos e institucionales, como así mismo puedan elegir en la actualidad buenos gobernantes y legisladores. Fomentar el uso adecuado del poder dentro de una institución sin llegar a generar conflictos mayores es un propósito relevante. En tal sentido, la conciencia política como capacidad fundamental para el liderazgo y el comportamiento efectivo, señala una especial influencia para mejorar las decisiones, influir en los asuntos políticos como institucionales, mejorando la comunicación y la resolución de conflictos. De esta manera y desde una perspectiva crítica la conciencia política representa un factor socioemocional de interés dentro del comportamiento político a nivel teórico y que requiere de mayor investigación como factor psicológico del liderazgo y a su vez como fenómeno esencial del escenario político. Los líderes actuales deben ser conscientes de que su liderazgo está distribuido y que liderar con éxito requiere de comprometimiento, conocimiento, constancia y atributos. Dirigir una sociedad de personas donde la autoridad debe merecerse es una ardua tarea y es una experiencia de tipo político que requiere de creer en uno mismo, tener pasión por el trabajo, amor por las personas, fuerza de carácter, fe, capacidad de generar satisfacción y reconocimiento del éxito. Por otro lado, la conciencia política se expresa también, en una real paradoja: liderazgo no es tener autoridad, para liderar hay que sentir y servir. En tal sentido, a través de un relato fascinante, propone el cambio del paradigma vertical y jerárquico en las instituciones hacia un paradigma de efectivo liderazgo, tomando conciencia de que la política de todo líder se orienta a los usuarios en términos de servicio y confianza. Propone desarrollar acciones en pro de satisfacer las necesidades esenciales de autoestima y autorrealización de las personas y grupos, sustentando el liderazgo en la autoridad, el servicio y sacrificio, el amor y la voluntad, poniendo énfasis en la práctica de valores. Ello garantiza la motivación hacia el cambio y resultados efectivos en las instituciones y organizaciones de todo tipo, tema propio del modelo de liderazgo. Asimismo, existen otros planteamientos sobre el liderazgo y el papel del líder, en donde es evidente la capacidad de construir una conciencia política en cuanto a lo señalado anteriormente, es decir desarrollar un mayor conocimiento y efectuar una reflexión más profunda acerca de las corrientes sociales y políticas actuales. En síntesis, el liderazgo requiere integrar los vínculos con los usuarios externos e internos, son responsables del rendimiento de las instituciones y sociedades gracias al manejo de las finanzas, el rendimiento y el personal. A nivel político, los líderes desempeñan roles básicos, comunican una visión y un rumbo, alinean a las personas, motivan e inspiran y, sobre todo, estimulan a sus seguidores gracias a un esfuerzo colectivo que debe gestionarse políticamente.