Sin comunicación no hay democracia

José Bolívar Castillo Vivanco

El sábado 6 de mayo me causaba verdadera hilaridad contemplar como en determinada radio un programa denominado Opinión Ciudadana que como es muy bien conocido dedicaba programas enteros al tema de la corrupción y con ello a encontrar el pretexto para denigrar con afirmaciones infundadas, que son promovidas como escándalos, por quienes la mayor parte de las veces pagan con fondos públicos verdaderas campañas de exclusión y linchamiento mediático, de pronto cuando ha salido a flote toda la corrupción caos e ingobernabilidad que impera en el Municipio de Loja, prescinde del manido tema de la corrupción que se encuentra precisamente en estos días en el centro de las preocupaciones e indignación ciudadana, para ocuparse con tonos y revuelos académicos del tema del Sistema Federal de Gobierno, que según tan eruditos analistas debería implantarse en el Ecuador al igual que lo hizo Loja en 1859.

En los espacios publicitarios sin rubor asoma insistente la publicidad contratada con fondos públicos , como aquello de “estamos en una nueva administración denuncia la corrupción” o aquel estribillo musical que dice : “Recuerda que pasó en el centro de la ciudad, hemos construido el proyecto Regenerar… que ha cambiado la vida de los lojanos” o aquel otro spot “…Nada por la fuerza, todo por la ley“, etcétera, o aquellos del Consejo Provincial, sobre el enorme progreso que ha logrado la provincia.

Lo más gracioso de los profundos comentarios de los entrevistados ahora importados desde Guayaquil y Cuenca aparte de los conocidos comentaristas locales, es que confunden Federalismo con la tesis super centralista de las autonomías provinciales con la que lograron frenar y hasta cierto punto desvirtuar el proceso de descentralización que se impulsó los primeros años de este siglo. Confunden Federalismo con Equidad Territorial, Descentralización o Regionalización. Sin perspectiva ni análisis histórico, no se dan cuenta que la proclama federal de Loja en 1859 responde a una realidad histórica muy diferente y que plantear a estas alturas la federalización de las provincias con los niveles de concentración existente, significaría concentrar más lo que ya está excesivamente concentrado. Imagínense por un momento el planteamiento de Ricardo Noboa y Juan Illinworth de que en cada provincia se queden los tributos que ahí se cobran, lo que significaría para las provincias pequeñas y pobres.

Desconocen acaso los ilustres analistas o panelistas que hay países federales como Méjico, Venezuela o Brasil que demuestran extremos escandalosos de centralismo y de concentración económica y política y que si bien hay países federales como Alemania o Suiza donde se puede apreciar una saludable equidad territorial, hay países unitarios como Corea del Sur, Austria, Uruguay, Suecia o Costa Rica que exhiben significativos niveles de equidad territorial.