Enderezar un mundo al revés (2)

Numa P. Maldonado A.

Eduardo Galeano, en su poco conocido libro “Patas arriba, la Escuela del Mundo al Revés” (1998), presenta una radiografía conmovedora del controvertido mundo, con predominante modelo capitalista, de finales del siglo pasado, resumida en la primera parte del artículo. Hoy, a 20 años del siglo XXI, esa siniestra realidad, en lugar de mejorar ha empeorado: la nueva crisis socio-ambiental, muy ligada al aparecimiento de nuevas pandemias y creciente inseguridad, violencia y corrupción, no han hecho más que agravar los índices de inequidad en este mundo al revés, desarrollista, injusto y sin compasión. Y, por cierto, con poco futuro.

En nuestro país, el aceptable clima de tranquilidad y paz social de décadas pasadas, de pronto se está transformando en un peligroso ambiente de intranquilidad, desconfianza, corrupción y miedo, gobernado por la narco-política, dependiente de cárteles internacionales y de lo peor del crimen organizado que gobierna, camuflado, este “mundo al revés”. Mundo que no sólo provoca enorme sufrimiento, tristeza y desamparo a millones de pobres y menos pobres, sino la probable desaparición de la especie humana y de buena parte de la vida sobre la Tierra. Todo esto en medio de la indiferencia o desaliento de una sociedad post-industrial adecuadamente “domesticada” para allanarse a los requerimientos del capitaloceno perverso: la nueva sociedad con niveles cada vez mayores de desigualdad y violencia, consumismo, individualismo y destructora del equilibrio ambiental.

¿Será posible enderezar este tenebroso mundo de hoy, Patas Arriba?

Yo creo que sí. Pero reconociendo que la Causa Madre en la que se asienta este injusto y perverso mundo patas arriba es estructural y que el modelo de gobernanza capitalista que nos domina y se constituye en el principal eje direccional del mismo, se comenzó a forjar (a estructurar), con la Revolución Agraria, hace entre 12 y 8.000 años, y se fue perfeccionando con las sucesivas revoluciones Industrial y Post-Industrial.

Revoluciones con grandes avances tecnológicos y científicos, que bajo el amparo del clima del Holoceno, facilitaron la explosión demográfica (hoy con 8.000 millones de personas) y el aumento en más de 40 años de vida humana promedio en los últimos dos siglos, pero también la deforestación, la contaminación hídrica, atmosférica y del suelo del planeta, y la sexta extinción de especies que, al día de hoy, han provocado el cambio climático y las crisis derivadas del mismo. Como quién dice, una de cal y muchas de arena…

De modo que no es fácil escapar de un modelo tan sutil y perversamente afinado y adaptado a cada nueva realidad. Necesitamos, eso sí, de un liderazgo consciente que interprete bien la historia, recoja el pensamiento de los grandes educadores de todos los tiempos y vislumbre el futuro con gran objetividad. Reconociendo que el gran Cambio, directamente supeditado a la sobrevivencia de la especie humana, hoy más que nunca tiene características de extremada urgencia.

Ofrezco a mis lectores, en la próxima entrega, esbozar algunas ideas sobre las ventajas de tan anhelado y necesario cambio. Una Feliz Navidad y Un Nuevo Año con salud y predisposición para que todos, en un nuevo despertar, iniciemos el verdadero cambio y enderecemos este torcido y calamitoso Mundo Pata Arriba.