¿Qué quemaremos este 2022 que ya termina?

Efrén Sarango Palacios

Ya mismito se termina

el añito “venturoso”,

para muchos fue escabroso

y nos trajo mala espina.

Como dijo mi vecina:

quemaré todo lo malo

no sin antes darle palo

al indigno vejestorio

antesitos del velorio

por portarse súper malo.

Quemaremos los rencores

entre amigos y parientes

que se lanzan muy frecuente

los trompones como flores.

Quemaremos los temores

a quedarnos sin trabajo,

o ponernos a destajo

con un sueldo pordiosero,

mientras roban el dinero

ciertos tipos del carajo.

Quemaremos la tristeza,

nuestros miedos y ansiedades,

el desdén, las soledades,

la vagancia y la pereza.

Alzaremos la cabeza

para en junta hermanarnos,

descollar y superarnos

este añito venidero

que se muestra retrechero

y nos pone a preocuparnos.

Quemaremos las mentiras,

la diatriba, los engaños,

las posturas que hacen daño

y nos dejan hecho tiras.

Quemaremos nuestras iras

hacia el pueblo que reclama

techo, pan, camello y jama

en sus paros recurrentes

donde ha muerto mucha gente

mientras otros cobran fama.

Quemaremos el delito,

la extorsión, el sicariato

con madera y garabato,

gasolina y fosforito.

Quemaremos en cortito

a las bandas delictivas

en defensa de la vida

de los grandes y chiquitos

que han lanzado fiero grito

emigrando en estampida.