Los debates en las elecciones seccionales y la pertinencia del votante

Luis Jiménez Tenesaca

Hace pocos días el CNE, determinó la fecha y orden de intervención para los debates tanto para alcaldes cómo prefectos en varios cantones y provincias del país, organizado por dicha institución. Desde el retorno a la democracia, es la primera vez que se vivirá un debate organizado por el ente encargado de las elecciones, previo al sufragio para elegir las autoridades seccionales.

Los debates constituyen un marco democrático para proveer información a los electores y mostrar las diferencias políticas entre los candidatos. Durante el debate, los candidatos pueden mostrar características generales de su personalidad y su estilo de liderazgo, no solo en sus intervenciones, sino también en las interacciones que mantienen con sus pares, y sostienen posicionamientos en materia de políticas públicas particulares. Este balance de posicionamientos dependerá de cómo el debate este regulado y organizado en este caso por el CNE.

El nivel de interacciones que los candidatos tengan entre sí también los obliga, a exponerse a las críticas de sus competidores y dar respuesta a estos cuestionamientos. Si bien los cruces pueden prestarse a frases que causen impacto en detrimento del contenido, estas interacciones no son enteramente fáciles de predecir con exactitud, por lo cual obligan a los candidatos a mostrar naturalidad. En regímenes parlamentarios, por otro lado, estos intercambios tienen el beneficio adicional de mostrar coincidencias parciales, apoyos y críticas de utilidad para pensar las posibilidades de formación de coaliciones de gobierno post elecciones.

Tradicionalmente los debates han sido eventos de gran convocatoria televisiva, pero los tiempos han cambiado en dónde gracias al poder de las redes sociales se vuelven eventos híbridos, en dónde se pueden evidenciar tres características nuevas, en primer lugar como la interacción de mensajes de actores no políticos, cómo la ciudadanía, organizaciones de la sociedad civil, etc., segundo el humor mediante el diseño de memes ya sea para criticar o apoyar a un candidato en su intervención en el debate; y tercero que podría ser determinante es el manejo de los momentos críticos, en dónde la comunicación política de un candidato jugará un papel importante, y es que luego de los debates existen momentos resonantes y retóricamente efectivos son recortados, compartidos y comentados cientos de veces, pudiendo ejercer una influencia significativa en el electorado especialmente entre el voto blando y el indeciso.

Debemos tener en cuenta que los debates es una herramienta que permite a la ciudadanía a conocer más de los candidatos, pero también es responsabilidad del votante revisar y leer los planes de trabajo y hacer un contraste entre lo que dicen y lo que se plantean. La responsabilidad de quienes van a administrar los GAD es nuestra, bajo esa primicia debemos asumir la seriedad del caso y asumir el reto de elegir bien más en estos momentos dónde la política está desgastada.