El poder de la inteligencia emocional en el entorno empresarial: de las soft skills a las power skills

Ana Aceituno

Hoy en día existen herramientas personales que al ser adquiridas permiten un mejor desempeño laboral. Estamos hablando de las soft skills y las power skills, habilidades sociales de la inteligencia emocional dirigidas, principalmente, al liderazgo, comunicación, gestión de personas, negociación, análisis crítico, bienestar en el trabajo, entre otras.

Tradicionalmente, el desarrollo de la persona se ha centrado en las hard skills que suponen el conocimiento especializado en áreas como finanzas, tecnología, idiomas, etc. Se valoraba a la persona únicamente por sus conocimientos. Sin embargo, esto no era garantía de que pudiera asumir de forma adecuada el liderazgo y la gestión emocional, comparte Ana Aceituno, docente de la especialidad de liderazgo, gestión de equipo y teletrabajo de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

Las power skills son una puesta en valor de las soft skills. La novedad es la perspectiva de las power skills, una visión renovada de las soft skills. Denominar “blandas” a estas habilidades daba un matiz de debilidad. Por lo tanto, empezó a hablarse de empoderamiento personal y profesional.

Según Aceituno, a raíz del confinamiento mundial de 2020, las emociones estuvieron muy presentes y de forma muy intensa. A las diferentes circunstancias personales y familiares de aislamiento se unieron aspectos tan dramáticos como cierre de actividad empresarial, pérdidas de puestos de trabajo, etc. Todo un cóctel explosivo de emociones que iban desde el miedo, la tristeza, la rabia a la alegría y a buscar tanto el sentido de la vida como el de pertenencia a un grupo. Se trataba de gestionar la incertidumbre que aquel contexto global supuso para toda la humanidad.

Por tanto, las habilidades llamadas “blandas” no eran tan fáciles de gestionar como se pensaba, sino que suponían un intenso desafío en esas circunstancias. Este fue el salto emocional y exponencial que se produjo de las llamadas soft a las power skills dentro de nuevos ámbitos profesionales como la implantación del teletrabajo, el aprendizaje acelerado de aplicaciones tecnológicas para la continuidad de la actividad laboral, etc. En definitiva, el trabajo en contextos remotos e híbridos suponía desarrollar una gestión del cambio muy relevante a nivel personal, profesional y de las empresas a todos los niveles de la organización.

De esta manera, las power skills brindan beneficios en un contexto mundial de continuo y vertiginoso cambio e incertidumbre no sólo en la industria tecnológica, sino en todos los ámbitos. La denominación y sentido de estas habilidades reforzar aspectos de liderazgo en el propio desarrollo profesional de la persona en su entorno de trabajo, menciona la docente en la especialidad de liderazgo.

Es importante recalcar que todas las power skills son necesarias para gestionar con inteligencia emocional los complejos entornos laborales cada vez más inciertos y con cambios más y más rápidos. Aceituno destaca algunas de las habilidades para todos los niveles profesionales como son la comunicación y colaboración, el pensamiento crítico y análisis de problemas, empatía, trabajo en equipo, creatividad y capacidad de adaptación.

Ahora que sabemos lo que estas habilidades brindan, ¿cómo las adquirimos? Es necesario mencionar que todas las personas tenemos de forma innata algunas power skills a modo de ciertos rasgos de carácter de la persona. Por otro lado, carecemos de otras habilidades para gestionar con eficacia los desafíos personales y profesionales a los que nos enfrentamos en nuestra vida.

Este aprendizaje de nuevas habilidades se puede realizar de varias maneras:

  • De forma autodidacta a través de las propias “lecciones aprendidas” sobre la experiencia, consultando libros, videos, etc.
  • Formación específica de cursos sobre las habilidades a aprender.
  • Coaching ejecutivo individual, coaching de equipos y mentoring.

“Personalmente pienso que el proceso de aprendizaje no tiene un tiempo definido de igual manera para todos. La persona notará cambios en sus actitudes de forma relativamente rápida si toma plena conciencia, compromiso y responsabilidad consigo misma no sólo en el aprendizaje, sino también en el entrenamiento adecuado para convertir ese nuevo hábito en una actitud constante”, comparte Aceituno.

La célebre frase “Conócete a ti mismo” de Platón nos recuerda el foco interno que debemos descubrir de nosotros mismos para gestionar nuestras emociones, motivarnos y sentirnos en plenitud. Nadie puede liderar a otras personas si antes no lidera su propia vida. De ahí la importancia de este aspecto intrapersonal de la inteligencia emocional. Este autoliderazgo y plenitud interior es nuestro verdadero poder.

Hablar de inteligencia emocional supone considerar dos aspectos esenciales; la inteligencia emocional intrapersonal, con foco interior en la propia persona; y la inteligencia emocional interpersonal, que trata cómo la persona se relaciona con su entorno. Cada uno de ellos es importante por sí mismo.

Adquirir las power skills puede llegar a ser más difícil para unas personas que para otras. En este sentido las que tienen hipersensibilidad o alta sensibilidad, les resultará necesario trabajar con intensidad en su propio autoconocimiento para entrenar la gestión de las emociones.

Una vez que la persona adquiere confianza en sí misma, mejorará sus relaciones sociales. A pesar de que las power skills puedan suponer un desafío mayor en estos casos, desde su propio liderazgo interior y motivación podrá desarrollarlas con éxito, reflexiona Aceituno.